
Un nuevo episodio judicial.
Rafael Amargo, bailaor y creador escénico vinculado al flamenco y la danza española, vuelve a protagonizar una noticia judicial. El artista y su esposa, Luciana Bongiannino, fueron detenidos el sábado tras un altercado en su vivienda del distrito madrileño de Carabanchel.
La pareja quedó el domingo en libertad provisional sin medidas cautelares, después de pasar la noche en dependencias policiales. Ambos pudieron volver a su domicilio. La decisión no pone fin al procedimiento, que continúa abierto para esclarecer lo sucedido.
El incidente comenzó hacia las 06:30 del sábado. Según las versiones recogidas, un desconocido habría entrado en la vivienda después de romper un cristal. Esa presunta irrupción desencadenó un enfrentamiento, y varios vecinos telefonearon para alertar de lo que estaba ocurriendo.

Una intervención con versiones distintas.
Los agentes de la Policía Nacional acudieron mientras se desarrollaba el altercado. Detuvieron al bailaor, a su esposa y al hombre que había accedido al domicilio. Los tres fueron trasladados a la comisaría de Carabanchel, antes de la posterior comparecencia judicial.
Las fuentes policiales atribuyen a Amargo, de 51 años, presuntos delitos de atentado contra agente de la autoridad y lesiones. En el caso de su esposa, la detención se relaciona con un presunto delito de lesiones. Estas imputaciones deben esclarecerse en el procedimiento abierto.
Los relatos sobre la intervención policial son contradictorios. El artista sostiene que recibió malos tratos, mientras que uno de los agentes afirma que Amargo le mordió durante una refriega. Ninguna de esas versiones se presenta aquí como un hecho judicialmente acreditado.

La explicación de la defensa.
El abogado Marcos García Ortega ha defendido que el matrimonio intentó proteger su vivienda frente a la entrada violenta de un desconocido. Su argumentación se basa en la legítima defensa y en el contexto de un presunto allanamiento de morada con fuerza en las cosas.
La defensa también se disculpó por el comportamiento que se atribuye al artista durante su comparecencia ante la jueza y la fiscal. El letrado lo relacionó con el estrés psicológico del incidente. La investigación deberá aclarar tanto la entrada en la casa como lo ocurrido después.
Este episodio coincide con un duelo familiar reciente. El padre del bailaor, Florentino García Martín, falleció el 19 de septiembre. Pocos días después, Amargo retomó su actividad con una actuación en Marbella, manteniendo su faceta artística en unas semanas especialmente difíciles.

Los próximos compromisos.
Para el 16 de octubre, a las 20:30, está prevista una misa homenaje en la iglesia de Nuestra Señora del Pilar de Madrid. También se ha anunciado una clase en Álora para el 15 de noviembre. Esos compromisos conviven con un procedimiento judicial cuyo desarrollo sigue pendiente.