
Una alusión televisiva con réplica fuera del plató.
Juan del Val, escritor y colaborador televisivo, vuelve a cruzarse con Pedro Sánchez a raíz de una conversación que ocurrió sin él en el plató. El presidente acudió a ‘La Revuelta’ y, al recordar otro programa, terminó mencionándolo de una forma que provocó la réplica del aludido. La historia tiene dos escenarios: la entrevista con David Broncano y la cuenta de Instagram del escritor. Entre ambos se ha formado un intercambio marcado por la ironía.
El episodio nació durante la visita de Sánchez al espacio de La 1 del jueves. En la conversación apareció ‘El Hormiguero’, el programa de Pablo Motos en Antena 3. El presidente confirmó que también tiene previsto acudir a ese formato y recuperó un recuerdo sobre sus tertulias. No se trataba, por tanto, de una entrevista a Del Val, sino de una referencia a él dentro de una explicación sobre una conversación con Motos.
Según relató Sánchez, había criticado la orientación de los invitados a esas tertulias. El recuerdo que trasladó a Broncano consistía en que el presentador quiso mostrarle que también participaban personas de izquierdas. Esa explicación sirve para situar el comentario: el presidente estaba hablando de los perfiles presentes en otro espacio televisivo. En mitad de ese relato mencionó a Rubén Amón y, después, intentó referirse al escritor que acabaría contestándole desde sus redes sociales.
El nombre que centró la atención.

Fue entonces cuando llegó el fragmento que ha centrado el cruce. Sánchez se refirió a Del Val de esta manera: «al Vals este… ¿Julio?». La vacilación afectaba al nombre con el que identificaba al colaborador y apareció acompañada de risas. Ese instante convirtió una explicación sobre ‘El Hormiguero’ en una alusión personal fácilmente reconocible para el mencionado. Lo que había comenzado como un recuerdo de otra entrevista pasó a tener un protagonista fuera del plató.
Del Val recogió después las imágenes y las compartió en Instagram junto a su respuesta. El ganador del Premio Planeta 2025 no dejó la mención sin contestar. Su publicación recuperaba el fragmento del presidente y añadía su propia lectura mediante un texto breve. De esa forma, el escritor puso a disposición de sus seguidores tanto la intervención que originaba el comentario como la réplica con la que quería responder a lo ocurrido en el programa.
El mensaje incluyó la frase «Claro, Pedro, claro» y el cierre «Pues así, con todo». La formulación transmite incredulidad y sarcasmo ante la confusión con su nombre. Del Val no desarrolló una explicación extensa sobre la anécdota: optó por unas pocas palabras y emoticonos de risa. La fuerza de su respuesta está precisamente en esa brevedad, que deja el comentario abierto a una interpretación crítica mucho más amplia que el simple error de identificación.
La ironía del escritor.

Conviene distinguir esa ironía de lo que puede comprobarse en la secuencia. Las imágenes documentan la forma en que Sánchez lo nombró y el mensaje acredita cómo reaccionó Del Val. La publicación no permite establecer por sí sola si el presidente olvidó realmente el nombre o hizo una broma deliberada. La incredulidad pertenece a la réplica del escritor. Presentarla como una prueba sobre las intenciones del otro protagonista añadiría una conclusión que el intercambio no demuestra.
El interés del episodio reside en ese cambio de escenario. Una persona mencionada en una entrevista puede contestar después sin compartir plató con quien la alude. Aquí, la conversación televisiva y la publicación personal quedan conectadas por el mismo fragmento. Para el lector, mantener ese orden resulta útil: primero se produjo la referencia durante el programa y después llegó la respuesta. No fue una discusión cara a cara ni un diálogo entre ambos dentro de ‘La Revuelta’.
La visita de Sánchez se enmarca en su recorrido por formatos televisivos y digitales ante las elecciones del 29 de noviembre. Entre las apariciones previstas figuran ‘El perro andaluz’, de Manu Sánchez, y el canal de Jordi Wild, además de la visita anunciada a ‘El Hormiguero’. Ese calendario sitúa la entrevista dentro de una agenda mediática más amplia. La anécdota del nombre es uno de los detalles concretos que se desprenden de esa intervención.
Una agenda de entrevistas.

La confirmación de su paso por el programa de Motos aporta además un contexto directo al comentario. Sánchez hablaba del espacio al que prevé regresar cuando mencionó a integrantes de sus tertulias. La respuesta de Del Val se dirige a esa alusión concreta y no supone una nueva entrevista del escritor con el presidente. Tampoco convierte en hechos todas las lecturas que puedan hacerse de su frase final. El contenido comprobable sigue siendo la mención y la réplica.
Así queda el intercambio: Sánchez recordó su conversación sobre las tertulias, vaciló al nombrar a Del Val y el escritor difundió el momento con una contestación sarcástica. Su «Claro, Pedro, claro» resume la postura que quiso trasladar a quienes vieran la publicación. El episodio permite seguir una respuesta personal sin atribuirla a todo el público. Lo que consta es que el propio aludido decidió recuperar las imágenes y responder a la manera en que fue mencionado.