«Fue una cita remunerada»: el soltero de Lidia Santos destapa lo que pasó en ‘First Dates’

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Una cita televisiva vista desde dentro.

Cristian París y Lidia Santos en First Dates
Imagen de archivo de ‘First Dates’.

Las citas televisivas tienen una particularidad: el espectador sigue una conversación íntima dentro de un espacio preparado para entretener. Cada gesto puede parecer una señal de interés y cada interrupción puede cambiar el sentido de la escena. ‘First Dates’ juega precisamente con esa mezcla de conversación, primeras impresiones y expectativas sentimentales. Por eso, cuando uno de sus participantes explica después cómo vivió la experiencia, su relato permite revisar lo que se vio en pantalla desde una perspectiva diferente: la de quien estaba sentado a la mesa.

Cristian París, modelo y participante del programa, llamó la atención por su encuentro con Lidia Santos, una de las camareras del restaurante. Ella mostró interés al verlo llegar y ambos terminaron protagonizando una cena. La situación tenía un atractivo evidente para el formato: una trabajadora del espacio dejaba momentáneamente su papel habitual para convertirse en protagonista de una cita. Sin embargo, Cristian ha explicado posteriormente que su disposición ante aquel encuentro no coincidía con la lectura romántica que podía hacerse de las imágenes.

El modelo ha dado su versión en una entrevista con la periodista Verónica Pink en YouTube. Allí ha repasado tanto su llegada al restaurante como la segunda grabación que compartió con Lidia. Conviene distinguir esos dos momentos, porque su explicación depende de lo que ocurrió entre ambos. Tampoco presenta su testimonio como una conversación conjunta con la camarera: lo que cuenta es su experiencia personal, sus expectativas y la manera en que interpretó las propuestas que recibió durante su participación en el programa.

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Lidia Santos en el restaurante de First Dates, imagen de archivo
Imagen de archivo de ‘First Dates’.

La llegada al restaurante.

Para empezar, Cristian asegura que apenas conocía el formato cuando acudió. Había visto algunos fragmentos, pero no llegaba con un conocimiento amplio de su funcionamiento. En ese contexto sitúa la intervención de Lidia durante la primera cita, que inicialmente compartía con otra participante, Cristina. «Entendí que era un show de televisión donde buscaban en mí una reacción, pero se me hizo incómodo el comienzo», ha explicado. Su comentario describe la incomodidad que sintió ante una situación inesperada, según su propio recuerdo de la grabación.

Sobre Cristina, el modelo ofrece una valoración que separa la buena conversación de la atracción sentimental. «Me sentí muy bien. Salió muy genuina y natural, había interés mutuo, pero no sentí esa atracción romántica», recuerda. Es una distinción relevante para entender su relato: encontrarse a gusto con alguien no significa necesariamente querer iniciar una relación. Cristian cree que aquella primera experiencia habría tenido otro desarrollo sin la intervención de Lidia, aunque esa posibilidad queda en el terreno de lo que él imagina que podría haber ocurrido.

Respecto al papel de la camarera, considera que hubo una intención de construir una escena llamativa para el programa. «Lidia hizo su trabajo de generar un clip curioso y quiso tomar un poco el control», afirma. Aun así, también define esa situación como curiosa y entretenida. Sus palabras combinan, por tanto, una crítica al comienzo del encuentro con el reconocimiento de su dimensión televisiva. Esa lectura pertenece al participante y no permite, por sí sola, dar por probadas instrucciones concretas o extender sus conclusiones al resto de citas del espacio.

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Cristian y Lidia conversan en First Dates, imagen de archivo
Imagen de archivo de ‘First Dates’.

Diez días entre dos encuentros.

La cena con Lidia llegó después. Según la cronología que ha ofrecido Cristian, se grabó diez días más tarde que la primera cita. Para entonces, añade, llevaba cinco días conociendo a otra mujer. Ese dato explica la distancia que él establece entre aparecer en el restaurante y acudir con una expectativa romántica abierta. Su vida fuera de las cámaras había cambiado entre una grabación y otra, mientras que la propuesta televisiva seguía adelante. El modelo sostiene que aceptó regresar porque entendió aquella participación como una oportunidad de trabajo.

Es ahí donde sitúa la afirmación más contundente de la entrevista: «Fue una cita remunerada». Cristian no aporta en el texto disponible una cantidad ni detalla las condiciones económicas, por lo que no cabe completar su declaración con cifras o acuerdos desconocidos. Lo que sí hace es describir una coordinación entre distintos participantes en la grabación: «Buscan algo, a mí me piden algo, hay interacción entre producción, dirección, Lidia y yo». Su explicación presenta el encuentro como una actividad profesional desde su perspectiva.

La diferencia de expectativas queda todavía más clara cuando habla de cómo veía a su acompañante. «Yo vi que ella estaba entusiasmada, pero yo la miré con los ojos de una compañera de trabajo», asegura. La frase expresa su percepción del entusiasmo de Lidia y, a la vez, define su propia posición. No es una declaración de la camarera sobre sus sentimientos. Cristian insiste en que él interpretó aquella cena desde un marco laboral, aunque ante las cámaras la escena pudiera sostener una narrativa de acercamiento sentimental.

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Un momento de Cristian y Lidia en First Dates, imagen de archivo
Imagen de archivo de ‘First Dates’.

La versión del participante.

El modelo resume su visión del formato afirmando que «el programa se dedica a generar contenido y momentos románticos de Disney». Pese a ese comentario, evita descalificar personalmente a Lidia: «Lidia es una mujer encantadora, pero uno sabe a lo que va». A la altura del relato facilitado, ni ella ni el programa habían respondido a estas declaraciones. Esa ausencia de respuesta no equivale a una confirmación. El alcance de la noticia está en lo que Cristian ha dicho y en la interpretación que ofrece de su participación.

Por su parte, el texto sitúa a Lidia ilusionada con Christopher Mateo, ganador de ‘Supervivientes’ en 2015, aunque señala que ella no lo había expresado abiertamente. Ambos comparten representante, un vínculo que no demuestra por sí mismo cómo se conocieron. Tampoco una situación sentimental posterior permite confirmar las condiciones de una grabación anterior. El desenlace que describe Cristian es más concreto: aquella cena no se tradujo para él en un inicio romántico. Su testimonio desplaza ahora la atención desde el supuesto flechazo hacia las circunstancias del encuentro.

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