El marisco navideño, en el punto de mira: hervirlo vivo podría tener los días contados

A pocas horas de que miles de familias españolas se sienten a la mesa para celebrar la tradicional cena de Nochebuena, un aviso lanzado desde el programa televisivo ‘La mirada crítica’ ha sembrado la inquietud entre los amantes del marisco. En la emisión de este 24 de diciembre, la periodista Ana Terradillos ha dado la voz de alarma sobre una posible medida que, de aplicarse en España, podría cambiar por completo una de las costumbres culinarias más arraigadas del país. Y es que cocer marisco vivo —una técnica habitual en muchas cocinas— podría ser prohibido por considerarse «una tortura» hacia estos animales.
Reino Unido da el primer paso y España podría seguirle muy pronto
Aunque, por el momento, esta prohibición solo se ha hecho efectiva en Reino Unido, lo cierto es que la legislación británica ha marcado un precedente que podría extenderse rápidamente a otros países europeos, incluida España. En territorio británico, ya es ilegal cocer vivas a las langostas, cangrejos, gambas y otros mariscos similares. Esta normativa, impulsada por la creciente presión de asociaciones animalistas y de sectores científicos, busca reducir el sufrimiento animal y reconoce que estos crustáceos sí sienten dolor cuando son introducidos vivos en agua hirviendo. ¿El objetivo? Poner fin a una práctica que, aunque tradicional, podría tener los días contados.
¿Cocinar marisco es maltrato animal? La ciencia y el activismo dicen que sí
Durante años, diversos estudios han advertido sobre el sufrimiento innecesario que padecen los mariscos cuando se cuecen vivos. Lo que para muchos es un proceso rutinario en la cocina, para otros —especialmente los defensores de los derechos de los animales— es un acto de violencia. En este sentido, tanto organizaciones animalistas como investigadores en biología marina sostienen que estos animales poseen sistemas nerviosos suficientemente complejos como para experimentar dolor. Así, lo que se ha vendido tradicionalmente como una forma “fresca” de cocinar podría acabar catalogado como maltrato animal en toda regla.
El sector se pronuncia: alternativas más “éticas” ya existen
En medio de esta creciente polémica, el programa de televisión ha querido conocer la opinión de los profesionales del sector. Fran Rodríguez, vendedor de gambas, no solo se ha mostrado a favor de esta medida, sino que ha ofrecido una solución que ya aplica él mismo. “El marisco lo metes en el congelador y en poco tiempo está muerto”, ha explicado, defendiendo el uso del “aturdimiento” como una alternativa más ética. Esta técnica, que consiste en enfriar al animal hasta que pierde el conocimiento antes de cocerlo, permitiría reducir el sufrimiento sin renunciar al sabor ni a la calidad del producto final.
¿Un cambio cultural a las puertas de la cena navideña?
El debate sobre la cocción de marisco vivo toca fibras sensibles, especialmente cuando coincide con fechas tan simbólicas como la Navidad, en las que millones de españoles consumen gambas, cigalas o langostinos como parte esencial de su menú. La tradición culinaria choca ahora con un nuevo paradigma que pone sobre la mesa la necesidad de replantearse algunas costumbres. ¿Es posible seguir disfrutando del marisco sin causar sufrimiento innecesario? La respuesta, para muchos, está en cambiar los métodos, no los sabores. Y con propuestas como la congelación previa, la transición podría ser más sencilla de lo que parece.