«Estas cosas ocurren porque…»
Cada vez es más frecuente encontrar en las redes sociales publicaciones que denuncian ciertas prácticas de los influencers, especialmente aquellas que rozan lo cuestionable. En plataformas como Instagram o Twitter, se multiplican los posts que revelan intentos por parte de creadores de contenido de obtener productos o servicios a cambio de visibilidad. Mientras algunos mantienen una ética profesional clara, otros parecen ir demasiado lejos en su búsqueda por obtener beneficios sin coste alguno.

Los hosteleros, uno de los sectores más afectados, se han sumado a esta tendencia, exponiendo —aunque sin mencionar nombres— a aquellos influencers que buscan comidas gratis en sus restaurantes. Todo a cambio de lo que ellos llaman promoción orgánica. Este fenómeno ha generado un sinfín de reacciones en las redes, desde apoyo a los empresarios hasta críticas hacia los creadores que intentan aprovecharse de esta dinámica.
El caso más reciente: Barrio Húmedo expone a una influencer.
Uno de los ejemplos más comentados ha sido el de @ldepazd, dueño del restaurante Barrio Húmedo. Decidió compartir en sus redes sociales el mensaje de una creadora de contenido que le ofrecía promocionar su establecimiento. Según el texto, la influencer creyó que «quizás le pueda interesar que le promocione creando contenido orgánico». Pero lo que más llamó la atención fue la inclusión de una tarifa: 50 euros por un paquete que incluía un storie, un reel y otro storie recordatorio del reel anterior. Todo quedaría visible en su biografía, dentro de una sección específica de Madrid.

El detalle de los servicios que ofrecía la creadora no terminaba ahí. «Stories donde cuento un poquito la experiencia, se muestra tanto el restaurante como los platos a degustar. Los días sucesivos comparto un reel con toda la información detallada de la experiencia donde si lo desea se le puede añadir como colaborador», explicaba en su mensaje. Además, prometía que el contenido no solo se quedaría en Instagram, sino que también lo publicaría en TikTok, ampliando así la visibilidad del restaurante en ambas plataformas.
Más peticiones, más condiciones.
Lo que realmente sorprendió a muchos usuarios fue lo que vino a continuación. La creadora especificó que para llevar a cabo la colaboración, esta tendría que realizarse durante el fin de semana y, por supuesto, que acudiría acompañada. «A las colaboraciones voy acompañada. Las colaboraciones las realizo en fin de semana. Si le interesa mi propuesta o tiene alguna duda contacte conmigo», concluyó en su mensaje.
Recibido en nuestra cuenta de IG. Estas cosas ocurren. Será que hay gente que acepta. 🤷♂️ pic.twitter.com/nBj6QhP6c0
— Luis de Paz Dávila (@ldepazd) October 22, 2024
El hostelero, lejos de aceptar la oferta, optó por exponer el mensaje en su cuenta de Instagram, añadiendo un comentario que dejó poco a la imaginación: «Recibido en nuestra cuenta de IG. Estas cosas ocurren. Será que hay gente que acepta». Como era de esperar, la publicación generó un sinfín de reacciones entre sus seguidores. Muchos se mostraron incrédulos, sobre todo por la cláusula de ir acompañada y la exigencia de realizar la colaboración solo en fines de semana, algo que parece alejarse de la sencillez de una promoción orgánica.

