Patrocinados:

La OCO señala los tres únicos helados saludables de supermercado

La OCU desvela cuáles son los helados más saludables que se pueden comprar en el supermercado

Con la llegada de las altas temperaturas, los helados vuelven a convertirse en uno de los productos estrella de millones de hogares. Este postre, asociado tradicionalmente al verano, está presente en reuniones familiares, sobremesas y momentos de ocio, aunque no siempre cuenta con la mejor reputación desde el punto de vista nutricional. Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto sobre la mesa una realidad que pocos consumidores conocen: dentro de la enorme oferta disponible en los supermercados existen algunas opciones que destacan por ofrecer una composición más equilibrada y saludable. El organismo ha analizado diferentes aspectos relacionados con la elaboración de estos productos y ha identificado las características que permiten distinguir un helado de calidad frente a otros con una formulación menos recomendable.

Los expertos recuerdan que, más allá del sabor o del precio, resulta fundamental prestar atención a la información que aparece en el etiquetado. La lista de ingredientes, el tipo de grasas empleadas y la cantidad de azúcares presentes son algunos de los factores que pueden marcar una diferencia significativa. De esta manera, el consumidor dispone de herramientas para tomar decisiones más informadas y elegir productos que encajen mejor dentro de una alimentación equilibrada, incluso cuando se trata de un capricho tan habitual como un helado.

Patrocinados:

La clave está en entender cómo se fabrica un helado

La OCU explica que la calidad de un helado depende de una combinación de elementos que intervienen directamente en su textura, sabor y valor nutricional. Uno de los componentes más importantes es el aire. Aunque pueda sorprender, las burbujas de aire pueden representar alrededor del 50% del volumen total del producto. Este elemento es el responsable de aportar ligereza y una textura cremosa que resulta agradable al paladar. Cuanto mejor integrado esté el aire en la mezcla, más equilibrada suele ser la sensación que ofrece el helado durante su consumo.

Otro ingrediente esencial es el agua. Entre el 50% y el 60% de la parte que no corresponde al aire está formada por agua, responsable de generar los cristales de hielo y permitir la congelación del producto. La correcta proporción entre agua y el resto de componentes influye directamente en la calidad final y evita que aparezcan texturas excesivamente duras o poco agradables.

Los azúcares y las grasas marcan grandes diferencias

Uno de los aspectos más vigilados por los especialistas son los azúcares. Además de aportar dulzor, cumplen una función técnica importante dentro del proceso de elaboración, ya que ayudan a reducir el punto de congelación del agua y evitan la formación de grandes cristales de hielo. No obstante, una cantidad excesiva puede convertir al helado en un producto mucho menos interesante desde el punto de vista nutricional. Por ello, los expertos recomiendan revisar cuidadosamente las cantidades presentes en cada referencia antes de incorporarla al carrito de la compra.

Patrocinados:

Las grasas constituyen otro de los elementos decisivos. Los helados suelen contener entre un 5% y un 15% de grasa, una cifra que puede variar considerablemente según la receta utilizada. La OCU destaca que el tipo de grasa empleada es tan importante como la cantidad. En muchos productos predominan las grasas lácteas, aunque también son habituales las grasas vegetales como las procedentes del coco o la palma. Estas últimas se utilizan debido a que ofrecen una estabilidad adecuada y presentan temperaturas de fusión similares a las de la grasa láctea.

Los análisis realizados muestran que entre las grasas vegetales más frecuentes aparecen las de coco, palma, colza o manteca de cacao. También pueden encontrarse aceites de girasol o manteca de karité en determinadas formulaciones. La elección de unas u otras influye tanto en el perfil nutricional como en la experiencia de consumo.

Las proteínas también desempeñan un papel fundamental

Aunque suelen pasar desapercibidas para la mayoría de los consumidores, las proteínas también forman parte de la estructura de los helados. Según explica la OCU, representan entre un 3% y un 5% del producto final. Durante el proceso de fabricación, estas proteínas ayudan a estabilizar la grasa y contribuyen a crear una textura homogénea y cremosa. Gracias a su acción, las pequeñas gotas de grasa permanecen distribuidas de manera uniforme y evitan que se agrupen formando estructuras mayores que afectarían negativamente a la calidad del producto.

Patrocinados:

Este detalle técnico demuestra que la elaboración de un helado es mucho más compleja de lo que parece a simple vista. Cada ingrediente cumple una función específica y la combinación adecuada de todos ellos es la que determina si estamos ante un producto de calidad o ante una alternativa menos recomendable.

Qué recomienda la OCU al elegir un helado en el supermercado

La principal recomendación de la organización es clara: leer siempre las etiquetas antes de comprar. Los consumidores deben fijarse especialmente en el contenido de azúcares, en la procedencia de las grasas utilizadas y en la composición general del producto. Un helado no tiene por qué ser eliminado de la dieta, pero sí conviene seleccionar aquellas opciones que presenten una formulación más equilibrada y una lista de ingredientes más cuidada.

La OCU recuerda que algunos helados industriales pueden ofrecer una calidad notable y formar parte de un consumo ocasional dentro de una alimentación saludable. Por ello, conocer cómo están elaborados y qué ingredientes contienen permite disfrutar de este popular postre con mayor tranquilidad. Con el verano a la vuelta de la esquina, cada vez más consumidores buscan alternativas que combinen sabor y una composición razonable, una tendencia que seguirá ganando protagonismo durante los próximos meses.

Patrocinados: