María Escario carga contra el nuevo programa informativo de TVE: «Un engendro elaborado por productoras privadas»

La noche del viernes 9 de enero dejó algo más que cifras de audiencia: también desató una polémica interna en RTVE. El motivo fue el estreno de *Directo a la gente*, un nuevo espacio informativo en horario nocturno que, lejos de pasar desapercibido, ha encendido las alarmas entre algunos históricos de la casa. La periodista María Escario, con una trayectoria consolidada en la cadena pública y exdefensora de la audiencia entre 2021 y 2024, ha sido especialmente crítica con este formato. Lo ha definido sin rodeos como un “engendro informativo elaborado por productoras privadas”, señalando directamente a La Osa Producciones, compañía vinculada a los creadores de *Sálvame*, como responsable de su ejecución.
¿Se vulnera la Ley de RTVE con este tipo de producciones?
Más allá de los gustos personales o del estilo televisivo, Escario ha puesto el foco en un aspecto legal clave: la posible infracción del artículo 5 de la Ley de RTVE. Este artículo establece que “RTVE no podrá ceder a terceros la producción y edición de los programas informativos”. Y es precisamente aquí donde reside el mayor reproche de la periodista: la externalización de un contenido que se presenta como informativo, pero cuya producción ha sido completamente delegada a una empresa privada. En su crítica, Escario recuerda que este tipo de prácticas pueden entrar en conflicto con el mandato marco que regula el servicio público, generando dudas sobre la independencia, la credibilidad y el sentido mismo de la televisión pública.
Audiencias pobres y comparación con los grandes formatos del prime time
Además del cuestionamiento legal, María Escario también ha subrayado el flojo rendimiento en audiencias de *Directo a la gente*. El programa obtuvo un discreto 6,9% de cuota de pantalla, con 602.000 espectadores. Una cifra considerablemente inferior a la de sus competidores directos: *El Desafío* en Antena 3 arrasó con un 17%, *De Viernes* en Telecinco logró un 10,7%, e incluso el cine con *Blockbuster* se impuso con un 7,9%. Estos datos, lejos de ser anecdóticos, refuerzan la crítica de Escario al considerar que no solo se ha externalizado la producción informativa, sino que además se ha hecho sin conseguir atraer a la audiencia. No obstante, la periodista aclara que es “la primera en celebrar las excelentes audiencias de RTVE”, dejando claro que su crítica no va dirigida a la cadena como institución, sino a decisiones específicas que considera erróneas.
Un formato híbrido entre informativo y magazine, con caras conocidas
El estreno de *Directo a la gente* se presentó como una extensión nocturna del programa *Directo al grano*. La propuesta combinó sucesos, información política nacional e internacional, y actualidad en un formato híbrido entre el magazine y el informativo. En plató, contó con la presencia de Marta Flich, Gonzalo Miró y Jesús Cintora, rostros conocidos del medio televisivo. A pesar de este trío de presentadores con experiencia en formatos de debate y actualidad, el programa no consiguió el impacto esperado, ni en términos de audiencia ni en reconocimiento público.
Una grieta abierta entre servicio público y entretenimiento externalizado
Este episodio pone sobre la mesa una discusión de fondo que afecta al futuro de RTVE y al modelo de televisión pública que se quiere construir. ¿Puede una productora privada encargarse de lo que se presenta como contenido informativo sin vulnerar la legislación vigente? ¿Hasta qué punto el afán por competir en audiencias justifica desdibujar las fronteras entre información y entretenimiento? Las críticas de María Escario son un aviso a navegantes: la credibilidad de la televisión pública está en juego cuando se prioriza el espectáculo sobre la ética periodística. Y aunque RTVE sigue siendo un referente, este tipo de decisiones podrían abrir una grieta difícil de cerrar si no se toma con seriedad el mandato legal que la rige.