Patrocinados:

Vicente Vallés tajante sobre lo de su hijo: «Lo llevo mal. Tienes que aceptar que es inevitable y que no hay muchas alternativas»

Vicente Vallés se corona como el rey de los informativos nocturnos

Vicente Vallés está en su mejor momento profesional. El periodista y presentador de ‘Antena 3 Noticias 2’ no solo se ha consolidado como una de las caras más reconocidas del panorama informativo en España, sino que también ha conquistado, noche tras noche, el liderazgo de audiencia con su estilo sobrio, riguroso y directo. El pasado lunes no fue la excepción: su informativo fue el más visto del día en toda la televisión, registrando una impresionante cuota de pantalla del 20,3% y una media que superó los 2,4 millones de espectadores. Además, si se tiene en cuenta la audiencia acumulada que se conectó en algún momento con ‘Antena 3 Noticias’, la cifra asciende a más de 3,4 millones de personas. Sin duda, unos datos que refuerzan su posición privilegiada y su conexión directa con el público, que encuentra en él una figura de confianza frente a la actualidad diaria.

Una vida personal blindada… pero con historia

A pesar de este éxito imparable en pantalla, poco o nada se sabe de la vida personal de Vicente Vallés. Y no es por falta de interés mediático, sino por una decisión muy clara por parte del propio periodista: mantener su vida familiar lejos de los focos. Vallés está casado con Ángeles Blanco, también periodista y presentadora del informativo de Telecinco a las 21h, cadena directa competidora de Atresmedia. A pesar de esta aparente rivalidad profesional, su relación se ha mantenido en un discreto segundo plano. Ambos han demostrado que es posible convivir en medios rivales sin hacer de su vida privada un espectáculo. De hecho, pocas veces se les ha visto juntos fuera del entorno laboral, ni en eventos públicos, ni en redes sociales, ni en reportajes personales. Una postura firme que habla mucho de su forma de entender el periodismo y la familia: con respeto, con distancia y con una clara prioridad por preservar la intimidad de los suyos.

Patrocinados:

Un pasado con historia y un presente con hijos

Antes de formar una familia con Ángeles Blanco, Vicente Vallés estuvo casado con la también periodista Lucía Méndez, con quien tuvo dos hijos, Laura y Diego. Ambos ya son mayores de edad y, como es costumbre en su entorno, no forman parte del circuito mediático. Posteriormente, ya junto a Ángeles Blanco, Vallés tuvo un tercer hijo, Daniel, que nació en 2013 y que hoy está entrando en esa etapa tan compleja y determinante que es la adolescencia. El presentador ha hablado sobre él y sobre su paternidad en una entrevista publicada en el diario ‘El Mundo’, donde ha dejado ver una cara mucho más humana y vulnerable, muy alejada de la serenidad profesional que transmite en televisión.

El difícil equilibrio entre el prime time y ser padre

En dicha entrevista, Vicente Vallés explicaba cómo organiza su día a día para poder mantener un mínimo de contacto con su hijo pequeño a pesar de sus intensos horarios laborales. «Tengo la costumbre de acostarme relativamente pronto y levantarme pronto, así me da tiempo a organizar a mi hijo para ir al colegio y salir a correr. Luego a las doce de la mañana ya estoy en la tele, tengo una parada a comer en la que aprovecho para ver a mi hijo, porque con este horario es tremendo. Cuando yo no trabajo él está en el colegio y cuando vuelve a casa yo estoy trabajando. Es difícil». Estas palabras reflejan de forma clara lo complejo que puede resultar conciliar el éxito profesional con la implicación familiar, especialmente cuando uno trabaja en los informativos más vistos del país. La exigencia de estar en directo cada noche a las 21:00 implica una renuncia casi total a las rutinas familiares vespertinas, algo que, según confiesa, le pesa más de lo que deja ver.

Un padre que quiere más tiempo y un periodista que no puede parar

Pero si hay un momento de la entrevista que realmente permite ver al Vicente Vallés más sincero es cuando habla de sus sentimientos respecto a la falta de tiempo con su hijo: «Lo llevo mal. Pero tienes que aceptar que es inevitable y que no hay muchas alternativas. Intentas disfrutar los minutos, no las horas, disponibles en el fin de semana. El pequeño está iniciando la adolescencia y conviene acompañarle lo más posible con él en ese trance. Muchas veces tienes esa sensación de que te gustaría hacer más de lo que puedes hacer por falta de tiempo». Estas declaraciones son un espejo en el que se puede mirar cualquier padre o madre con jornadas laborales exigentes. Vallés, aunque se ha convertido en una figura indiscutible del periodismo televisivo, no es ajeno a las renuncias personales que esto conlleva. La adolescencia de su hijo, su deseo de estar más presente y su lucha por aprovechar cada minuto del fin de semana hablan de un hombre que, más allá del plató, también batalla con las pequeñas grandes frustraciones de la vida cotidiana.

Patrocinados:

Entre cámaras, familia y silencios: el equilibrio de Vicente Vallés

Al final, Vicente Vallés representa algo muy poco frecuente en el universo mediático: una combinación de éxito profesional, discreción personal y humanidad. Es un rostro que cada noche informa a millones de personas, pero que al apagar los focos vuelve a ser simplemente un padre que corre por las mañanas, organiza mochilas escolares y lucha por robarle horas al reloj. Su historia, lejos de estar construida sobre el espectáculo o la exposición, se sostiene sobre pilares mucho más sólidos: el trabajo constante, la defensa de la intimidad y un profundo sentido del deber tanto en lo profesional como en lo familiar. Y quizás ahí radique el verdadero secreto de su éxito.