Cambios en la vida del chef.
Alberto Chicote es un chef que ha sabido conquistar tanto los fogones como la pantalla. Su carisma y su capacidad para conectar con la audiencia lo han convertido en uno de los rostros más reconocibles de la televisión en España. Ya sea como cocinero, jurado o conductor de programas, su presencia es sinónimo de entretenimiento y pasión por la gastronomía.

Atresmedia y Zeppelin (Banijay Iberia) han decidido seguir confiando en su talento con la renovación de ‘Batalla de restaurantes’ por una tercera temporada. Este formato ha logrado afianzarse como uno de los espacios más vistos de La Sexta y Atresplayer, destacando por su combinación de competición y cultura gastronómica. Con una evolución positiva en audiencia, su continuidad ha sido una apuesta segura para la cadena.
Una competición con sabor propio.
En ‘Batalla de restaurantes’, Chicote recorre distintas ciudades de España en busca del mejor restaurante especializado en un plato típico. Durante la última temporada, el programa ha visitado lugares como Córdoba, Bilbao o Valladolid, donde se ha determinado cuál es la mejor sopa castellana del país. La dinámica del concurso ofrece emoción y tensión hasta el último minuto.

Cuatro establecimientos de la misma ciudad compiten por el título de mejor restaurante y un premio de 10.000 euros. Los propios restauradores se puntúan en aspectos como comida, servicio y precio, pero el voto de Chicote puede cambiarlo todo. Su criterio es clave a la hora de decidir al vencedor.
Un formato que sigue creciendo.
El éxito del programa se ha consolidado con el paso de las temporadas. Su segunda edición logró aumentar su audiencia en 0,7 puntos respecto a la primera, alcanzando un 5,8% de cuota de pantalla. Su impacto no se limita a España, ya que el formato original cuenta con versiones en Alemania, Italia y Francia, entre otros países.
La estructura del programa ha evolucionado con novedades que elevan la emoción de la competición. Ahora, Chicote no solo revela el ganador en compañía de los participantes, sino que también entrevista a los restauradores, permitiendo conocer sus historias y esfuerzos. Además, la narración en off del propio chef añade dinamismo y cercanía a cada episodio.
Más allá de la televisión: su historia de amor.
Lejos de los focos, Chicote ha construido una sólida relación con Inma Núñez. A pesar de que ella no es un personaje público, su historia juntos ha sido una de las más comentadas en los últimos años. Se conocieron en 2004 en el restaurante Nodo, pero no fue hasta una década después cuando decidieron dar un paso más allá de la amistad.

Uno de los gestos más entrañables del chef fue dejarle dulces en su coche tras largas jornadas de trabajo: «Le hacía una ilusión… porque claro, tú llegas, después de todo el día currando. Llegabas al coche y vas a tirar de la manilla. Y había una galletita». Pequeños detalles que marcaron el inicio de una historia de amor duradera.
Equipo dentro y fuera de la cocina.
Desde 2014, han trabajado juntos en la apertura de varios restaurantes en Madrid, consolidando su éxito en la alta gastronomía. Comenzaron con un local en la calle Reina y expandieron su proyecto con nuevas ubicaciones en el Paseo de la Castellana y la Puerta del Sol. Para Chicote, el papel de Inma ha sido crucial: «sus ojos, sus manos y su corazón».

En septiembre de 2022, la pareja se casó en una ceremonia privada en San Lorenzo del Escorial, rodeados de familiares y amigos. Entre los invitados se encontraban figuras de la televisión como Dani Rovira y Susana Griso. «Soy muy feliz con Inma, mi mujer. Siempre hemos trabajado juntos 24 horas al día y, cuando no estoy con ella, la echo en falta», confesaba Chicote emocionado.
Una familia unida por el cariño.
Inma Núñez tiene hijos de una relación anterior, lo que ha convertido a Chicote en una figura clave dentro de su familia. Especialmente con su nieto, Hugo, con quien mantiene una estrecha relación: «Ella tiene dos hijos y un nieto. Entonces, ¿qué más puedo pedir? Cuando digo que no tengo hijos, pero sí un nieto la gente se extraña».
Los rumores sobre la felicidad de la pareja no son exagerados. Su complicidad y el apoyo mutuo han sido claves en su éxito profesional y personal. Chicote lo tiene claro: no hay nada que le haga más feliz que ver a Inma sonreír. «Siempre la he admirado muchísimo. No me canso de estar a su lado», afirmaba en ‘Fuera del mapa’. Su historia es la prueba de que el amor y la cocina pueden ser la receta perfecta para la felicidad.