Un mensaje desde el más allá.
Edmundo Arrocet, el humorista y cantante chileno, se hizo especialmente conocido en España por su relación con la icónica presentadora María Teresa Campos. Su historia de amor, marcada por altibajos, fue una de las más comentadas en el mundo del corazón. Tras su ruptura, ambos siguieron caminos separados, pero su vínculo mediático nunca desapareció del todo.

La reciente polémica en torno a un mensaje enviado desde el móvil de la fallecida comunicadora ha vuelto a situar a Edmundo en el centro de la conversación. Un mensaje inquietante llegó al teléfono del periodista Luis Pliego, lo que desató una oleada de especulaciones y una investigación policial. La posibilidad de que se trate de una estafa no ha hecho sino aumentar el misterio en torno al caso.
Luis Pliego reveló el contenido del mensaje que recibió, generando un gran impacto en la opinión pública. »Mi querido Luis, te mando un beso con mucho amor. Un beso desde el infinito», decía el texto. Unas palabras que, viniendo supuestamente del número de María Teresa Campos, han provocado desconcierto y preocupación.

Ante la incertidumbre, el programa ‘Socialité’ contactó con Edmundo Arrocet para conocer su opinión sobre lo sucedido. Terelu Campos y Carmen Borrego, hijas de la presentadora, han quedado profundamente afectadas por este episodio, que sigue sin resolverse. La posibilidad de que alguien esté utilizando el número de su madre ha generado una gran inquietud en su entorno.
Edmundo se desmarca, pero deja caer una acusación.
»No tengo la menor idea. No te puedo decir nada de eso. Bueno, se lo comenté todo a Laura que me había llamado Antonio Montero y que me pregunta eso, y yo le dije no, que no tengo ni idea que no he hablado con nadie», aseguró Edmundo. Su respuesta deja claro que no tiene información sobre el misterioso mensaje.

El humorista también quiso desmentir cualquier implicación suya en el asunto, señalando que jamás ha hablado con los medios al respecto. »Encima, dijeron en el programa, porque me lo mandaron, una afirmación que también le mandé a tu directora, que sale un periodista diciendo que ha hablado conmigo y conmigo no ha hablado nadie», insistió, tratando de despejar dudas sobre su participación en la polémica.
Uno de los puntos más intrigantes del caso es la ubicación del teléfono desde el que se enviaron los mensajes, que apunta a Chile. Cuando se le preguntó por esta cuestión, Arrocet fue tajante: »No tengo ni idea, no sé qué decirte porque no tengo ni idea. Estoy ahora en España, llegué de Londres antesdeayer. Entonces, ¿cómo puede ser que llegue un mensaje, por lo que me está contando, si el cabezal o el dueño del teléfono no es ella? O sea, no, el teléfono lo tienen las hijas».

Mientras la investigación sigue su curso, el enigma en torno al mensaje continúa sin resolverse. Las dudas sobre quién está detrás de esta acción y con qué propósito se han convertido en la gran incógnita. Lo que parecía un simple episodio aislado ha termina