Trágico suceso.
Las despedidas siempre son difíciles, pero lo son aún más cuando la persona que se marcha deja un legado imborrable. La muerte nos recuerda lo frágil que es la vida y cómo, a veces, la pérdida llega de manera inesperada, dejando un vacío imposible de llenar. En el caso de Marta García Filgueira, su fallecimiento no solo entristece a quienes la conocieron, sino que también marca una gran pérdida para el ámbito cultural de Vigo.

La ciudad gallega, que durante años fue testigo del talento y la pasión de Marta, se queda sin una de sus figuras más comprometidas con el arte y la historia. “Vigo es desde esta semana una ciudad un poco menos culta y creativa.” Con 58 años, esta historiadora, fotógrafa y docente deja un hueco imposible de reemplazar en el panorama cultural local. Su ausencia se siente con fuerza en aquellos espacios en los que compartió su conocimiento y su mirada única sobre el mundo.
Una vida entre la historia y la imagen.
Marta García Filgueira fue una mujer adelantada a su tiempo, alguien que defendió la independencia y la cultura en cada faceta de su vida. Solía recorrer la ciudad en bicicleta cuando aún no era un hábito común y nunca dejó de explorar su entorno con curiosidad. Se licenció en Historia del Arte, ejerció como profesora en la Escola Superior de Arte Dramática de Galicia (ESAD) y dedicó parte de su carrera a investigar a los arquitectos Rodríguez Sesmero, con una tesis que dejó una huella importante en el estudio del patrimonio gallego.
Su pasión por la imagen la llevó a convertirse en una destacada fotógrafa. A lo largo de su vida, capturó cientos de instantáneas que hoy sirven como testimonio de su talento y sensibilidad. Entre sus archivos, destacan las fotografías de Carlos Oroza, con quien compartió una relación de ocho años en los años 90. Su convivencia con el poeta dejó imágenes que inmortalizaron momentos únicos, muchas de las cuales él mismo le tomó. Una de sus fotos quedó plasmada en la portada del libro En el Norte hay un mar que es más alto que el cielo, un reflejo del vínculo entre ambos.
Su huella en la cultura viguesa.
Más allá de su obra artística y académica, Marta Filgueira fue una pieza clave en la difusión y preservación del patrimonio cultural de Vigo. Su colaboración con el Instituto de Estudios Vigueses resultó en la publicación de un libro sobre la arquitectura teatral de la ciudad, un trabajo que dejó una referencia imprescindible para futuras generaciones.
Su amor por el arte y la historia también quedó registrado en el cine. Marta aparece en el documental Quieres salir puedes entrar, de Pablo Villalobos, una producción nominada en ocho categorías a los premios Mestre Mateo. En él, recuerda anécdotas y experiencias vividas junto a Oroza, ofreciendo un testimonio valioso sobre una de las figuras más peculiares de la literatura gallega. Su voz, su mirada y su conocimiento seguirán presentes en cada uno de estos proyectos, recordándonos que su legado no desaparece con su partida.