Un policía fuera de servicio salva a un niño de morir asfixiado por un caramelo

Un niño de dos años estuvo a punto de perder la vida el pasado viernes en Benidorm (Alicante), cuando se atragantó con un caramelo que le habían lanzado desde una carroza de la cabalgata de Reyes. Por suerte, un policía local que estaba disfrutando del desfile con su familia se percató de la situación y actuó rápidamente para salvar al pequeño.
El agente le practicó la maniobra de Heimlich y logró que expulsara el dulce
El incidente ocurrió sobre las 19.30 horas en la céntrica calle Ruzafa, donde se congregaba una gran multitud de personas para ver el paso de los Reyes Magos. El niño, que estaba acompañado por sus padres, empezó a ponerse morado y a tener dificultades para respirar al quedarse el caramelo atascado en su garganta. Uno de sus progenitores intentó sacarle el objeto, pero no lo consiguió.
Fue entonces cuando el oficial de la Policía Local, que se encontraba fuera de servicio, se acercó al lugar y cogió al menor en brazos. Le aplicó la maniobra de Heimlich, que consiste en presionar el abdomen para provocar una tos artificial que expulse el cuerpo extraño. Gracias a su intervención, el niño logró escupir el caramelo y recuperar el aliento.
Los padres llevaron al niño a un centro sanitario para comprobar su estado de salud
Tras el susto, los padres del niño agradecieron al policía su heroica actuación y lo abrazaron emocionados. El agente les recomendó que llevaran al pequeño a un centro sanitario para asegurarse de que no tenía ninguna lesión interna. Según fuentes policiales, se trata de una familia que estaba de vacaciones en la ciudad y que pudo seguir disfrutando de la fiesta gracias al gesto del policía.