Juan Roig lo confirma: Giro radical en Mercadona, ya nada será igual

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Una novedad en la compra cotidiana.

Supermercado Mercadona, imagen de archivo
Imagen de archivo de Mercadona.

La información que aparece en un envase puede marcar la diferencia cuando toca elegir entre varios alimentos. Los ingredientes, los valores nutricionales y las instrucciones de preparación comparten un espacio que no siempre resulta cómodo de consultar durante la compra. Mercadona, la cadena presidida por Juan Roig, ha puesto el foco en esa lectura cotidiana con una revisión de sus etiquetas. El cambio afecta a la presentación de los datos que acompañan a sus productos.

La iniciativa comienza a apreciarse en los supermercados este mes de octubre y reúne varias modificaciones de diseño. La compañía busca que sus clientes identifiquen antes cada apartado y comprendan mejor la información disponible. Para ello, ha trabajado tanto en el tamaño de los textos como en su distribución dentro del paquete. También incorpora recursos visuales para explicar determinadas instrucciones, de forma que consultar un envase resulte más sencillo en la tienda y en casa.

Este rediseño se integra en el planteamiento que Mercadona denomina Tu Cesta Equilibrada, vinculado a su compromiso con la alimentación saludable. Su alcance está en la forma de comunicar las características de los alimentos. La revisión se centra en facilitar la consulta de contenidos que el consumidor utiliza para conocer lo que compra, comparar alternativas o preparar su comida. Las principales novedades se reparten entre la legibilidad, las tablas nutricionales y las indicaciones de cocina.

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Los envases cambian su presentación.

Supermercado Mercadona, imagen de archivo
Imagen de archivo de Mercadona.

Uno de los cambios más directos consiste en ampliar la letra. La cadena ha reorganizado además los contenidos para distinguir mejor los bloques informativos, con títulos que ayudan a encontrar cada sección. La intención es reducir la dificultad de localizar un dato concreto entre todos los que reúne un mismo paquete. Así, los ingredientes o la información nutricional quedan dentro de una estructura visual más ordenada y pensada para una consulta rápida por parte del cliente.

El trabajo incluye comprobar cómo se lee el resultado sobre el envase real una vez impreso. Ese paso permite valorar el tamaño de los caracteres en el soporte que finalmente llega al supermercado, más allá de su apariencia durante el diseño. Mercadona vincula esta revisión a la observación de las necesidades de sus clientes. La mejora pretende trasladar esa experiencia de uso a un elemento tan habitual como la etiqueta de un alimento.

La tabla nutricional también recibe una presentación más uniforme entre los productos. Los valores siguen indicándose por cada 100 gramos o 100 mililitros, una referencia que permite comparar alimentos utilizando la misma cantidad como base. Por tanto, la novedad descrita se refiere a la distribución y a la visibilidad de los datos. Con una organización más homogénea, la empresa quiere que resulte más fácil reconocer dónde aparece cada valor cuando se consultan diferentes envases.

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Más información al consultar cada producto.

Supermercado Mercadona, imagen de archivo
Imagen de archivo de Mercadona.

Otra de las incorporaciones es una columna con los valores nutricionales correspondientes a una porción. Esta información complementaria no se extenderá necesariamente a todos los artículos, sino a aquellos en los que la compañía considera que aporta utilidad. Mientras la referencia de 100 gramos ayuda a comparar, la porción permite relacionar los datos con la cantidad indicada para el consumo. Ambas formas de presentar la información tienen, de ese modo, funciones distintas dentro de la misma etiqueta.

La cocina constituye el tercer gran apartado del rediseño. Mercadona está dando mayor protagonismo a los iconos y las imágenes que muestran las posibilidades de preparación de cada alimento. El horno, el microondas y la freidora de aire figuran entre los métodos que menciona al explicar esta iniciativa. Los símbolos permiten reconocer de un vistazo las opciones indicadas para cada producto y facilitan seguir las instrucciones que acompañan a los alimentos a la hora de prepararlos.

Junto a estas modificaciones, la cadena ha compartido algunas pautas para interpretar el contenido de los envases. Su primera recomendación es consultar la lista de ingredientes, que aparecen ordenados de mayor a menor cantidad. El ingrediente situado al principio es, por tanto, el que tiene más presencia en la receta. Los alérgenos se destacan dentro del etiquetado para facilitar su identificación, otro de los elementos que conviene localizar al revisar las características de un alimento.

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Las claves para interpretar las etiquetas.

Supermercado Mercadona, imagen de archivo
Imagen de archivo de Mercadona.

En la tabla nutricional, Mercadona propone prestar atención a distintos componentes, entre ellos la fibra y las proteínas. También recuerda que la cifra de azúcares recoge tanto los presentes de forma natural como los añadidos. Ese detalle ayuda a entender qué representa el valor que aparece en el envase. La lectura de las grasas saturadas forma parte igualmente de sus recomendaciones, con el mensaje de moderar su consumo al valorar la composición de los alimentos.

La sal es otro de los datos sobre los que llama la atención. En sus orientaciones, la cadena sitúa a partir de 1,25 gramos por cada 100 gramos de producto la referencia de un contenido alto. El planteamiento que acompaña a estas indicaciones pasa por consultar varios apartados de la etiqueta. Conocer los ingredientes y revisar conjuntamente los valores nutricionales permite disponer de una visión más completa que la que ofrece una cifra aislada.

El resultado de esta revisión combina cambios visibles y nuevas formas de organizar información que ya acompaña a la compra diaria. Letras más grandes, tablas más homogéneas, datos por porción cuando resulten útiles e instrucciones apoyadas en iconos resumen las novedades anunciadas. Su presencia dependerá de cómo se incorpore el diseño a los diferentes productos. Para el cliente, la diferencia estará en encontrar y entender con mayor rapidez lo que explica cada envase.

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