Una entrevista que pasó de las bromas a un asunto especialmente delicado.

Pedro Sánchez ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad política con una entrevista en televisión en la que respondió a cuestiones relacionadas con la política nacional y exterior. El presidente del Gobierno conversó con El Gran Wyoming y Sandra Sabatés en El Intermedio. La charla comenzó con un tono distendido, aunque pronto dio paso a asuntos de mayor trascendencia. Entre ellos apareció una cuestión que afecta directamente a la situación de una ciudad española.
El inicio de la entrevista estuvo marcado por una de las habituales bromas del presentador. El Gran Wyoming pidió a Sánchez que utilizara sus redes sociales para recomendar su libro, en un momento que sirvió para rebajar la formalidad inicial. Sin embargo, la conversación cambió de tono cuando comenzaron a tratar la situación de Ceuta. A partir de ese momento, las preguntas fueron mucho más directas.
La cuestión llegó a su momento más tenso cuando el programa dio voz a Antonio, un vecino de Ceuta. El ciudadano aprovechó su intervención para trasladar al presidente una pregunta contundente sobre la situación de la ciudad y su relación con el país vecino. Sus palabras pusieron sobre la mesa las críticas que distintos sectores políticos han dirigido al Ejecutivo. Sánchez tuvo entonces que responder directamente a sus preocupaciones.
Una pregunta directa sobre la política exterior.

Antonio preguntó al presidente: «¿Qué te pasa que estás acojonado con el Gobierno vecino? Que tienes a Ceuta abandonado y por qué motivo. Algún día tendrá que salir, la historia ya lo dirá». La intervención hacía referencia también a las acusaciones difundidas por PP y Vox sobre un supuesto ataque al teléfono móvil de Sánchez. En concreto, estas afirmaciones apuntaban a la posible participación de Marruecos mediante el programa Pegasus. El asunto añadió todavía más tensión a la conversación.
Sandra Sabatés planteó entonces otra cuestión relacionada con la posición del Gobierno ante Marruecos. La periodista preguntó por qué Sánchez no mantiene con el país vecino una postura tan contundente como la que ha mostrado en otros conflictos internacionales. El presidente defendió que las relaciones entre países, especialmente cuando comparten frontera, deben asentarse en el respeto y en hechos contrastables. También reivindicó la claridad de su posición en materia de política exterior.
Sánchez rechazó además que determinadas afirmaciones sin pruebas puedan convertirse en la base de un debate político. En referencia a las informaciones sobre el acceso a su teléfono, aseguró: «A lo mejor para Netflix está bien pero la realidad tiene que construirse con hechos y no con bulos». De esta manera, el presidente quiso separar las informaciones demostradas de aquellas que, a su juicio, carecen de fundamento suficiente. Su respuesta sirvió para defender la necesidad de mantener una política exterior basada en datos.
La defensa de mantener el diálogo.

El presidente también explicó por qué considera necesario mantener una relación positiva con Marruecos. Sánchez recordó que se trata de un país vecino y defendió que la cooperación resulta fundamental para afrontar determinadas situaciones relacionadas con Ceuta. Entre ellas mencionó el retorno de las personas que llegaron a la ciudad el pasado 31 de julio. Su argumento se centró en la necesidad de buscar soluciones prácticas antes que profundizar en el enfrentamiento.
Sánchez respondió igualmente a quienes plantean la conveniencia de romper las relaciones con Marruecos. «Si rompemos relaciones qué es lo que están diciendo: ¿están aportando una solución o quieren enquistar el problema?», planteó durante la entrevista. A continuación, defendió que España necesita construir un vínculo de colaboración con el país vecino para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse. La cuestión de Ceuta quedó así vinculada a una estrategia más amplia de cooperación bilateral.
La entrevista terminó generando numerosos comentarios en las redes sociales, donde los usuarios se hicieron eco tanto de las respuestas del presidente como de la intervención del vecino de Ceuta. El tono empleado durante la pregunta y la posterior defensa de la estrategia del Gobierno fueron algunos de los aspectos que más conversación provocaron. También despertó interés la referencia a las acusaciones relacionadas con el teléfono de Sánchez. El contraste entre el comienzo humorístico del programa y la tensión posterior convirtió este fragmento de la entrevista en uno de los momentos más comentados.