
El periodista Javier Ruiz, conductor de Mañana 360 en TVE, ha analizado lo que, en su opinión, se oculta tras los ataques personales como los que recientemente se escucharon en El Hormiguero dirigidos a la analista política Sarah Santaolalla. La controversia estalló después de que la periodista Rosa Belmonte se refiriera a ella en el espacio de Pablo Motos como «esa que es la mitad tonta y la mitad tetas».
El comentario desató una fuerte reacción pública y abrió un debate sobre los límites del humor y la crítica en televisión. Para Ruiz, este tipo de intervenciones no son hechos aislados, sino parte de una dinámica más amplia que afecta especialmente a determinadas voces del panorama mediático.
Una estrategia para desacreditar
«Esto se está convirtiendo en una estrategia para silenciar ciertas voces, las que están en ciertos espectros progresistas y sobre todo cuando son mujeres, señaladas, vejadas, acosadas… El tema ha tomado una relevancia política y ha provocado respuestas desde el Gobierno hasta el Instituto de la Mujer», ha asegurado Javier Ruiz. El presentador considera que lo sucedido trasciende la anécdota televisiva y se enmarca en un contexto político y social más profundo.
🔵Marea de solidaridad y apoyo a @SarahPerezSanta
Nuestra colaboradora fue víctima de un ataque machista en prime time#Mañaneros12F https://t.co/CfpoB4och9 pic.twitter.com/p9cCXT1jTl
— Mañaneros 360 (@MananerosTVE) February 12, 2026
Las repercusiones no tardaron en llegar. La polémica alcanzó dimensión institucional y generó posicionamientos que fueron más allá del ámbito estrictamente mediático.
Las disculpas tras la polémica
Ante la magnitud de las críticas, Rosa Belmonte emitió un mensaje de disculpa pública: «Pido sinceras disculpas por mi inconveniente comentario en El Hormiguero. Fue espontáneo, nadie sabía lo que iba a decir, ni yo misma cinco segundos antes. Pido perdón a quien haya ofendido, a quien haya molestado y a quien haya afectado, sobre todo porque no era mi intención».
Sin embargo, Sarah Santaolalla respondió directamente a esas palabras reclamando una disculpa personal: «No pidas perdón a quien hayas ofendido, pídemelo a mí. Soy yo la mujer a la que has atacado y humillado desde un programa de máxima audiencia por mi intelecto y aspecto físico. Tengo nombre y apellidos… y dignidad».
La reacción del programa
El propio Pablo Motos también quiso pronunciarse al inicio de una de las emisiones de El Hormiguero: «Me vais a permitir, antes de empezar el programa, pida perdón por un comentario que hizo Rosa Belmonte en la tertulia. A veces pasa que, a la velocidad del directo, estás pensando algo que no deberías haber dicho».
«Pero eso no quita que metimos la pata. Como no es el estilo de Rosa ni del programa, queremos pedir nuestras más sinceras disculpas. Gracias por entendernos y nos esforzaremos para que no vuelva a suceder», ha terminado añadiendo.