Un movimiento inesperado en el panorama mediático.
Héctor de Miguel, conocido por todos como Quequé, es una de las voces más reconocibles del humor crítico en España. Su trayectoria se ha construido desde la radio, el teatro y la televisión, siempre con un estilo directo y sin rodeos. A lo largo de los años ha cultivado una comunidad fiel que valora su capacidad para mezclar ironía, análisis social y cercanía. Esa combinación lo ha convertido en una figura habitual del debate cultural contemporáneo.

El humorista inició su camino profesional en los escenarios y los micrófonos alternativos, donde fue puliendo un tono muy personal. Con el tiempo, su presencia en medios nacionales lo situó en un lugar de influencia evidente. No se ha limitado a hacer reír, sino que ha utilizado el humor como herramienta de observación y comentario. Esa forma de trabajar le ha dado notoriedad, pero también le ha colocado en el centro de más de una polémica.
Dentro de la radio, Quequé encontró un espacio propio desde el que conectar con oyentes de distintas generaciones. Su capacidad para reaccionar a la actualidad con rapidez y sarcasmo se convirtió en una de sus señas de identidad. Además, ha sabido rodearse de colaboradores con los que comparte una mirada similar sobre la realidad. Todo ello ha consolidado su imagen como comunicador incómodo, pero influyente.
Cuando el ritmo pasa factura.
En los últimos tiempos, el propio Quequé ha reconocido que el desgaste era cada vez más evidente. La exposición constante y la intensidad del trabajo diario fueron acumulando un cansancio difícil de disimular. Aun así, siguió adelante hasta que una decisión personal terminó por imponerse. Según explicó, llevaba tiempo reflexionando sobre la necesidad de hacer una pausa.
Ese punto de inflexión llegó tras una parodia emitida en su programa radiofónico, que generó una fuerte reacción pública. El humorista explicó su postura en un comunicado donde quiso aclarar intenciones y sentimientos. «Ha llegado el momento de parar, el cuerpo me lo pedía y la mente disimulaba», escribió al inicio de su mensaje. Con esas palabras dejaba claro que la determinación iba más allá de un hecho concreto.
Gracias. pic.twitter.com/10dJm6XcKW
— Héctor (@HectordeMiguel) January 25, 2026
En el mismo texto, Quequé pidió disculpas a quienes se sintieron molestos por el contenido emitido. «Si te ha molestado lo que hemos hecho estos días —o cualquier otro día—, mis más sinceras disculpas», señaló, sin renunciar a defender el enfoque del programa. También subrayó que se sentía «muy orgulloso» del trabajo realizado en «una semana difícil». Su explicación buscó marcar una línea clara entre la intención crítica y la interpretación recibida.
Una despedida que no pasa desapercibida.
Tras estas aclaraciones, el humorista confirmó su salida de Hora Veintipico y agradeció el apoyo del equipo que lo ha acompañado. En su despedida, expresó el deseo de que su «ausencia no signifique el final de algo que le da consuelo y alivio a tanta gente». El mensaje fue recibido como un cierre temporal, más que como un adiós definitivo. La sensación general es que se trata de un paréntesis necesario.
Macho Abad ha llegado con #enbocadebobos y la entrevista que te hará abrir los ojos. Tenemos todas las respuestas. Bueno, las que quiere él.
Programita:https://t.co/sn34yksDUR pic.twitter.com/Zfpuhy8xHM
— Hora Veintipico (@HVeintipico) January 21, 2026
El comunicado concluye con una frase breve que resume su estado actual. «Tengo que descansar un rato y luego ya veremos», escribió, dejando abierta la puerta al futuro. Esa incertidumbre ha alimentado todo tipo de interpretaciones entre seguidores y detractores. Nadie descarta un regreso, aunque sin fechas ni condiciones claras.
Mientras tanto, las redes sociales se han llenado de comentarios sobre lo ocurrido. Mensajes de apoyo, críticas y debates se han mezclado en un flujo constante de opiniones. La figura de Quequé vuelve a situarse en el centro de la conversación pública, incluso en su ausencia. Una vez más, su decisión ha demostrado hasta qué punto su voz sigue siendo relevante.