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Los expertos advierten: Guarda la patatas junto a las manzanas si no quieres que…

El truco viral que funciona: por qué deberías guardar tus patatas con una manzana

A veces los grandes cambios en casa empiezan con gestos pequeños. Y uno de ellos, aparentemente sin importancia, puede ayudarte a ahorrar, conservar mejor los alimentos y reducir el desperdicio de comida. Hablamos de un consejo tan simple como colocar una manzana junto a las patatas en la despensa. Sí, has leído bien: esta combinación, que a muchos puede parecer un desliz de organización culinaria, tiene una base científica sólida y está siendo respaldada por expertos en conservación de alimentos. La clave está en cómo interactúan estos productos una vez recolectados y comparten espacio.

El gas secreto de las manzanas que mantiene a raya los brotes de las patatas

Las manzanas liberan de forma natural un gas llamado etileno. Se trata de una hormona vegetal que regula el proceso de maduración de muchas frutas y verduras. En la mayoría de los casos, el etileno acelera la descomposición, razón por la cual nunca debes guardar, por ejemplo, plátanos cerca de manzanas si no quieres que maduren en tiempo récord. Pero con las patatas ocurre justo lo contrario: el etileno actúa como un inhibidor de la brotación. Es decir, al compartir espacio con manzanas, las patatas se mantienen en reposo por más tiempo y se retrasa la aparición de los temidos brotes verdes.

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Menos desperdicio, más ahorro: una solución tan sencilla como efectiva

La mayoría de nosotros hemos tenido que tirar patatas brotadas antes de tiempo. Y eso, aparte de dar rabia, es tirar dinero a la basura. Colocar una o dos manzanas en la misma caja o bolsa donde guardas tus patatas puede marcar la diferencia. La fruta actúa como una especie de conservante natural que ayuda a mantener el tubérculo en buen estado durante más tiempo. ¿Y las manzanas? No se ven afectadas, siempre que todo se conserve en un lugar fresco, seco y oscuro. Eso sí, nada de meterlas al frigorífico: el frío transforma el almidón de la patata en azúcar y afecta a su sabor y textura.

Un truco del pasado que vuelve a reinar en las redes

Aunque este consejo ha vuelto a popularizarse en redes sociales, blogs de cocina y vídeos virales, no es en absoluto una invención moderna. En muchas casas rurales, antes de la llegada de los frigoríficos o los conservantes artificiales, ya se conocía este tipo de «truco de la abuela». Era parte del saber popular aprovechar las propiedades naturales de los alimentos para conservarlos mejor. Lo que antes era tradición ahora es tendencia, y no es para menos: es ecológico, fácil y no cuesta nada.

Conserva mejor, tira menos, ahorra más

Guardar manzanas junto a patatas no es solo un capricho curioso, es un ejemplo de cómo la ciencia y el sentido común pueden trabajar juntos para hacer nuestra cocina más eficiente. Con este simple gesto, evitamos desperdiciar alimentos, reducimos compras innecesarias y ayudamos a nuestro bolsillo sin esfuerzo. Además, aplicamos una lógica ecológica al aprovechamiento de recursos. ¿Quién iba a pensar que una manzana podía convertirse en la mejor aliada de tus patatas?

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