‘First Dates’ no deja de sorprender.
El programa de citas ‘First Dates’ se ha convertido en un fenómeno televisivo que sigue sorprendiendo a los espectadores semana tras semana. A pesar de llevar varios años en antena, el formato sigue encontrando pretendientes que generan interés y que dan mucho que hablar, lo que se traduce en una audiencia fiel y un gran seguimiento en las redes sociales para Cuatro, la cadena que lo emite.

Uno de los secretos del éxito de ‘First Dates’ radica en que el programa, presentado por Carlos Sobera, enseña a ligar en la era moderna y fomenta valores como la tolerancia y la visibilidad de las minorías. Además, en ocasiones, el show ofrece consejos y estrategias para triunfar en una cita, lo que lo convierte en un referente para aquellos que buscan el amor.
Reconoce a su cita y se lía en ‘First Dates’.
El programa de citas de Mediaset España, presentado por Carlos Sobera, tiene como objetivo que sus participantes pasen una noche agradable con alguien que cumpla sus expectativas amorosas. Sin embargo, en ocasiones, el destino les juega una mala pasada y les hace coincidir con personas que no son de su agrado. Eso fue lo que le ocurrió a María Luisa, una jubilada de 68 años que viajó desde Gijón para encontrar el amor, y que se llevó una desagradable sorpresa al ver que su cita era Agustín, un hombre viudo de 75 años con el que ya había compartido pista de baile.

Agustín se definió como un hombre activo y divertido, que disfruta de la vida nocturna y de bailar hasta el amanecer. «Soy de discoteca (…) El baile es un poco puterío. Llego a casa a las 6 y 7 de la mañana», confesó, dejando claro que no buscaba rollos de una noche, sino una relación estable y seria. Agustín tiene dos hijos, y lleva varios años sin pareja tras la muerte de su esposa.
María Luisa, por su parte, se presentó como una mujer tranquila y sencilla, que busca un hombre de su edad que le haga sentir mariposas en el estómago. Cuando entró al restaurante de Cuatro, no pudo ocultar su decepción al ver que su cita era Agustín, a quien ya conocía de haber bailado con él en alguna ocasión. «No, por favor», exclamó, mostrando su rechazo. Sobera les preguntó si se conocían, y ambos admitieron que sí, pero que no habían tenido ningún tipo de relación más allá del baile.

María Luisa rechaza a Agustín, su antiguo compañero de baile.
A pesar de que los dos se comportaron con educación y respeto, la química entre ellos era nula. Agustín intentó mostrarse simpático y atento con María Luisa, pero ella no le correspondió en ningún momento. De hecho, aprovechó los confesionarios para expresar su descontento y criticar a su cita: «Me gustan los hombres de 65 a 70 años», «No es mi prototipo, no me llena», «A este hombre no lo quiero yo para nada», etc.

La tensión entre ellos fue creciendo a medida que avanzaba la cena. María Luisa le sugirió a Agustín que debería cambiar su forma de vestir y ser más moderno, y él le respondió que tenía ropa de todo tipo. Agustín le contó a María Luisa que se levanta todos los días a las 6 de la mañana para hacer ejercicio, y ella le restó importancia: «Me da igual que camine, que flote o que no sepa nadar. Yo lo que quiero es que me haga tilín y no lo hace».

Al final de la velada, llegó el momento de la verdad. María Luisa fue tajante y dijo que no quería tener una segunda cita «como pareja» con Agustín, lo que le dolió mucho al viudo, que había manifestado su interés por ella y su deseo de conocerla mejor. «Que nos vaya muy bien a los dos», sentenció la asturiana, mientras Agustín le cogía la mano con tristeza y le deseaba un buen viaje de vuelta a su tierra. Fue un desencuentro en ‘First Dates’ que dejó a uno de los protagonistas con el corazón roto.