Dimisión explosiva en Vox: su jefe de redes sociales deja el partido tras una denuncia por acoso sexual

El responsable de redes sociales de Vox, Javier Esteban, ha protagonizado una salida tan abrupta como polémica de la formación política tras la aparición de una denuncia en su contra por presunto acoso sexual a un menor de edad. El escándalo ha sacudido al partido de extrema derecha, y se mezcla con acusaciones internas de manipulación, filtraciones, cuentas sin rendir y una lucha encarnizada por el control de la organización juvenil Revuelta. Todo un cóctel explosivo que amenaza con dejar daños internos considerables.
Una denuncia que salta justo cuando empieza a exigir transparencia
Según ha relatado el propio Esteban en un comunicado publicado en su cuenta de la red social ‘X’, la denuncia se habría presentado “dos años después de los supuestos hechos”, pero casualmente “solo unos días después” de que él pidiera explicaciones sobre la gestión económica de Revuelta, una organización juvenil ligada al partido. En su mensaje, acusa directamente a dos dirigentes de dicha organización, Jaime Hernández y Pablo González Gasca, de estar detrás de la denuncia, y asegura que la intención es quitarlo del medio para continuar controlando las cuentas “sin control ninguno”.
Los hechos denunciados: mensajes, encuentros y presuntos tocamientos
De acuerdo con la información publicada por los diarios ABC y El Mundo, la denuncia fue interpuesta por un joven militante de Vox y de Revuelta que asegura que en 2023, cuando él tenía 16 años, Esteban le acosó sexualmente. Los medios señalan que existen mensajes persistentes por parte de Esteban en los que intentaba concertar citas con el menor, y que en una de esas ocasiones, se habrían producido tocamientos “con ánimo sexual y libidinoso”. El denunciante, que hoy tiene 18 años, también habría asegurado a la policía que conoce al menos dos casos más similares que también involucran a menores.
Esteban niega todo y se presenta como víctima de una campaña de desprestigio
Lejos de esquivar la polémica, Javier Esteban ha respondido con contundencia. En su mensaje público afirma: “No he agredido a nadie en mi vida. Y demostraré mi inocencia”. Además, acusa a los dirigentes de Revuelta de haber orquestado una campaña para desacreditarle, que incluiría la filtración de audios y la propagación de mentiras. Según él, todo responde a su intento por exigir transparencia en la gestión económica de la organización juvenil, algo que no habría gustado a quienes llevaban el control.
Un adiós envuelto en polémica… y sin implicar directamente a Vox
Pese a lo grave de las acusaciones, Esteban ha querido desmarcar a la formación de Santiago Abascal de la polémica: “Nada de esto tiene que ver con el partido”, ha dicho en su comunicado. También ha anunciado su baja inmediata como militante para evitar dañar al partido y ha dejado su puesto como responsable de redes sociales, un cargo que ocupaba desde 2014. A modo de cierre, lanza un dardo final: “Dudo mucho que otros puedan hacer lo mismo”, dejando en el aire la idea de que él sí se enfrenta a las consecuencias, mientras que otros no.
Un terremoto interno que deja preguntas (y heridas) abiertas
Este nuevo escándalo vuelve a agitar las estructuras internas de Vox y sus organizaciones satélite, donde las luchas de poder parecen mezclarse con temas mucho más delicados. Por ahora, Esteban mantiene su versión de los hechos y se muestra dispuesto a demostrar su inocencia. Pero el caso no ha hecho más que empezar, y con varias partes implicadas, denuncias de por medio, y acusaciones cruzadas, todo apunta a que este será otro capítulo complicado para el partido en plena reconfiguración interna.