
Una tragedia familiar en el Reino Unido
El dolor golpeó con fuerza a una familia británica que perdió a dos de sus integrantes en un corto lapso. Norman White, de 61 años, murió de manera repentina mientras asistía al funeral de su hijo, David Beilicki, de 41, en agosto de 2025. El inesperado desenlace ocurrió en la capilla de St. Bede, justo en el momento en que el féretro de David era llevado por los portadores. Norman se desplomó frente a los presentes; recibió ayuda de inmediato, pero los intentos por reanimarlo fueron en vano.
David, por su parte, había librado una larga batalla contra la adicción a las drogas y en los últimos meses mostraba signos de recuperación. Residía con su hermana Chantelle y buscaba darle un nuevo rumbo a su vida. Sin embargo, fue hallado sin vida en el sofá de un familiar. Su partida coincidió con una fecha dolorosa: el décimo aniversario del memorial de sus hijos gemelos, que nacieron sin vida. La familia quedó hundida en la tristeza, en especial Chantelle, quien expresó que el sufrimiento era “inimaginable”.
La muerte de Norman y el dolor de un padre
En medio del funeral, la repentina caída de Norman desató la angustia entre los asistentes. Su hija no supo lo ocurrido hasta que preguntó por él en la capilla. Según relató, Norman no presentaba antecedentes de problemas cardíacos, y está convencida de que falleció de “corazón roto”, incapaz de resistir la pérdida de su hijo.
Padre de siete hijos y muy apreciado en su comunidad, Norman era recordado por su pasión por el boxeo y su dedicación a la familia. La noticia de su fallecimiento provocó una ola de consternación entre vecinos y amigos, que ahora se preparan para despedirlo en un nuevo funeral programado para el 18 de septiembre. David deja dos hijos: Ethan, ya mayor de edad, y Jaxon, de 9 años. Chantelle quiso agradecer el apoyo recibido por parte del equipo de Rose Funerals, al destacar: “Fueron fantásticos. No habríamos podido pasar ese día sin ellos”.
Una doble pérdida que ha conmovido a toda la comunidad
La familia se encuentra en estado de shock tras una cadena de desgracias que arrebató la vida de padre e hijo en apenas semanas. La comunidad donde residían, profundamente afectada, lamenta una tragedia que golpeó a dos generaciones y que deja un vacío difícil de llenar.