Ana Peleteiro: luz y sombra en la vida de una campeona.
Ana Peleteiro, una de las grandes referentes del atletismo español, ha atravesado uno de los momentos más duros de su vida personal. Conocida por su fuerza dentro y fuera de las pistas, la gallega ha compartido en sus redes sociales que ha perdido al bebé que esperaba junto a su pareja, el también atleta Benjamín Compaoré. La pareja acudió a una revisión rutinaria para comprobar el estado del embarazo, pero los médicos confirmaron que el corazón del bebé había dejado de latir.

Ese mismo día, la atleta y su marido compartieron con ilusión una imagen en Instagram, mostrando su entusiasmo por ver al pequeño en la ecografía. Horas más tarde, la realidad dio un giro inesperado. La siguiente publicación de Ana llegó con un mensaje tan honesto como desgarrador: «Chicos, lo siento mucho, pero a pesar de llevar un crecimiento normal, no tenemos latido.»
La noticia venía acompañada de una imagen del cielo, cargada de simbolismo y ternura. En su mensaje, Ana detallaba cómo vivieron ese difícil instante: «Probablemente sean las palabras que jamás quieres escuchar y menos aún cuando parecía que todo iba bien después de escuchar su latido a las siete semanas y sentir cómo iba creciendo poco a poco sin problema. Hoy hemos tenido que pasar por uno de los momentos más agridulces de nuestra vida, pero lo afrontamos fuerte y más unidos que nunca.»
El duelo compartido y una despedida serena.
Con palabras sencillas y emotivas, la deportista rindió homenaje al bebé que ya no podrá conocer: «Desde hoy tenemos un angelito más en el cielo que nos cuida y nos protegerá el resto de nuestras vidas.» Sus palabras, aunque marcadas por el dolor, también mostraban la serenidad de quien confía en que incluso en la pérdida puede encontrarse algo de sentido.
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Más tarde, a través de una historia desde la consulta médica, Peleteiro relató los pasos del proceso físico que debía atravesar: «Llevo ya dos horas con la medicación e imagino que lo que viene va a ser bastante triste y desagradable. Ahora me toca descansar y digerir todo bien, sin dejar de dar gracias a la vida por incomprensible que parezca, todo pasa por algo.»
La imagen que acompañaba este mensaje mostraba a Ana con un rostro cansado, pero aún intentando esbozar una sonrisa. En ese mismo tono, se dirigió a quienes la siguen: «Estaré unos días desconectada, pero quiero que sepáis que estamos bien. Pasando por este proceso de la mano y tranquilos.» Y, fiel a su espíritu resiliente, cerraba con una frase que resume su forma de mirar la vida: «La vida es así y mañana volverá a salir el sol.»
Una ilusión inesperada, un silencio necesario.
La noticia del embarazo había sido compartida públicamente a principios de julio, cuando la propia Ana subió un vídeo en el que, con sorpresa, descubría el resultado positivo de un test. Contó que al notar un retraso en su menstruación pensó que se trataba de estrés, pero decidió comprobarlo por su cuenta. Grabó el momento sin decir nada a nadie, dejando constancia del instante en que todo cambió.

Aquel test cambió el rumbo de su verano. Emocionada, enseñó a sus seguidores cómo descubrió que esperaba su segundo hijo. Poco después, publicó una imagen junto a su hijo y su marido con un mensaje lleno de esperanza: «Y cuando menos nos lo esperábamos, vino la vida y nos demostró, una vez más, lo maravillosa e impredecible que es. Mucho antes de lo que esperábamos, pero felices de que así sea, la familia Compaoré Peleteiro continúa creciendo.»
Desde el anuncio de la pérdida, las redes sociales se han volcado con mensajes de cariño hacia Ana. Amigos, atletas y seguidores han mostrado su apoyo, mientras que Benjamín Compaoré ha optado por el silencio. Ana ha sido la encargada de pedir respeto y espacio para ambos, mientras atraviesan este difícil trance con la entereza que les caracteriza.