Impactante suceso.
La madrugada de este lunes trajo un sobresalto a miles de habitantes del sureste peninsular. A las 07:13 horas, un terremoto de magnitud 5.5 estremeció la región, según informó el Instituto Geográfico Nacional (IGN). El epicentro se localizó a apenas dos kilómetros de profundidad, provocando que el temblor se sintiera con fuerza en superficie.

La sacudida alcanzó una intensidad de IV en la escala europea EMS, lo que significa que fue claramente percibida por la población. Municipios almerienses como Albox, Huércal-Overa, Garrucha, Pechina, además de pedanías en Cuevas del Almanzora y Mojácar, figuran entre los lugares donde el temblor se dejó notar con más intensidad. El IGN confirmó en su actualización que la onda sísmica alcanzó una amplia franja de territorio.
No solo en Almería se vivió el temblor: más de cincuenta localidades repartidas entre Almería, Murcia, Granada, Melilla, e incluso algunas zonas de Alicante y Jaén, lo sintieron con intensidad III-IV y III. Ciudades como Cartagena, Lorca, Roquetas de Mar, Vera, Níjar, Motril y Murcia, así como la costa argelina, fueron también testigos del estremecimiento.
Una sacudida en el corazón de las placas.
El movimiento se produjo en una zona conocida por su alta actividad sísmica, en la línea de contacto entre las placas africana y euroasiática. Las coordenadas precisas del epicentro fueron 36.5473 latitud y -1.8077 longitud, según los datos oficiales.
#terremoto 14/07/2025 05:13:29UTC MEDITERRÁNEO-CABO DE PALOS mag=5.5 prof=2km cálculo revisado https://t.co/7WQPTf8Zsn
— IGN Sismología (@IGN_Sismologia) July 14, 2025
Curiosamente, unas horas antes, a las 03:38, el IGN había registrado un pequeño seísmo de magnitud 1,6 cerca de Puerto Lumbreras, Murcia, a nueve kilómetros de profundidad. Cuando el temblor principal llegó, los residentes de provincias como Almería y Granada recibieron en sus móviles una alerta automática segundos después del sacudón.
En total, los servicios de emergencia contabilizaron 31 llamadas en Murcia, 20 en Almería, cuatro en Granada y una en Jaén. Pese al susto generalizado, no se reportaron daños materiales ni personales, al menos en las primeras horas. La mayoría de los avisos se concentraron justo después del temblor.
Las alertas que salvan vidas.
El mensaje de alerta enviado incluía instrucciones clave para actuar con seguridad tras un terremoto. Se aconsejaba ponerse calzado antes de caminar dentro de casa y verificar si había olor a gas; en caso afirmativo, cerrar la llave de paso o evacuar si no era seguro hacerlo.
También se advertía de los riesgos de acercarse a estructuras dañadas, tocar cables eléctricos caídos o encender chimeneas que pudieran haber sufrido daños. Las autoridades subrayaron la importancia de revisar grietas en paredes y posibles daños estructurales.
Además, el protocolo indicaba apagar pequeños incendios si aparecían, inspeccionar el estado de tuberías y electrodomésticos, y asegurarse de tener agua, medicamentos y provisiones esenciales si se producía un corte de suministros. En las zonas costeras, se recomendaba desplazarse a áreas elevadas por precaución ante un posible tsunami.
El eco del temblor en las redes.
Las redes sociales se llenaron rápidamente de testimonios de quienes vivieron el sacudón en primera persona. “En Roquetas De Mar se ha notado mucho y ha durado unos segundos, en la habitación del hotel se movía todo”, comentaba un usuario en respuesta al aviso del IGN.
La abogada María José Arcas-Sariot escribía poco después: “En Granada se ha sentido pero bien, ha sido muy largo”. Otros mensajes llegaban desde distintos puntos: “Sentido también en Ibros, Jaén”, relataba José Manuel Jiménez Carrasco, mientras que José María Cuesta Pareja confirmaba: “¡En Granada capital lo hemos sentido!”.
Los comentarios coincidían en describir la sacudida como “fuerte” y de una duración inesperada. “En Almería se ha balanceado toda la casa”, resumía otra persona. El susto, aunque breve, ha dejado una huella común en quienes lo vivieron.