¿Visibilidad costa de Anabel Pantoja?
Amor Romeira es una colaboradora televisiva canaria que saltó a la fama tras participar en varios programas de telerrealidad, donde rápidamente se ganó el cariño del público por su desparpajo y cercanía. Además de su faceta mediática, se ha convertido en una voz activa en redes sociales y plataformas de entretenimiento, mostrando sin tapujos su opinión ante cualquier tema. En los últimos días, su nombre ha resonado con fuerza por su apoyo incondicional a Anabel Pantoja en uno de los momentos más delicados de la vida de la sobrina de Isabel Pantoja.

La historia comenzó el pasado 10 de enero, cuando la pequeña Alma, hija de Anabel Pantoja y David Rodríguez, tuvo que ser ingresada en el Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Esta situación estremeció a toda la familia Pantoja, que se ha ido desplazando hasta el centro médico para estar al lado de la niña, a pesar de las tensiones acumuladas entre sus miembros. Asimismo, amigos cercanos a la pareja han aparecido por el hospital, despertando tanto muestras de solidaridad como críticas por supuestos deseos de figurar.
En este sentido, primero se señaló a Raquel Bollo por su rápida visita, y poco después las miradas recayeron en Amor Romeira. A ojos de algunos colaboradores de televisión, ella también estaría buscando un protagonismo innecesario en el hospital, una acusación que ha cobrado fuerza tras las duras palabras de Kiko Matamoros. La polémica gira en torno a la supuesta manera en que la colaboradora canaria se ha expuesto ante los medios, “acaparando los focos y algún que otro titular”, como apuntó el propio Matamoros.
Una polémica latente.
Antes de que Anabel rompiera su silencio para confirmar que “Alma está bien, gracias a Dios”, el equipo médico ya apuntaba una evolución favorable de la pequeña. Durante esos días cruciales, Amor Romeira se había volcado en su amiga y en la familia de esta, abrazando a Merchi y apoyándola a las puertas del hospital. Cuando la mejoría de Alma permitió vislumbrar la posibilidad de que subiera a planta, la colaboradora de ‘Fiesta’ decidió regresar a Madrid.

Ya en la capital, Amor atendió a la prensa para explicar que, desde su punto de vista, ciertos tertulianos deberían rebajar el tono de sus comentarios. Sin aludir a nadie en concreto, lanzó un llamamiento al sector mediático: “Decirles que tengan un poquito de tacto”. Aunque no señaló nombres, algunos comunicadores como Antonio Montero y José Manuel Parada habían deslizado críticas hacia la situación, por lo que se intuye que la canaria podría responderles de manera velada.
Por su parte, Kiko Matamoros tomó la palabra desde ‘Ni que fuéramos Shhh’, sintiéndose aludido por esas declaraciones y aclarando supuestos rumores sobre la hospitalización de la niña: “Yo no sé a quién se refiere ni a quién no se refiere, debería especificar. La información incorrecta que se había dado ya se desmintió por la gente que tiene proximidad a Anabel, no sé a qué viene ahora todo esto”. El revuelo se debía a la creencia de que Alma estaba en una habitación privada, un extremo que la propia Amor negó tajantemente en su momento.

Un cruce de acusaciones.
A pesar de las explicaciones, Matamoros no escatimó en comentarios contundentes contra la actitud de Romeira: “Me parece una necesidad enfermiza de protagonismo como ha tenido siempre. Una cosa es no informar y otra cosa es mentir y ella está mintiendo. No ha habido buen rollo entre los hermanos. No vengas a contarnos cuentos chinos”.
Queda claro que la presencia de la familia Pantoja al completo no ha reparado las fisuras entre Kiko Rivera e Isa Pantoja, quienes simplemente se toleraron para apoyar a Anabel en la convalecencia de su hija. Con todo, la prioridad sigue siendo la salud de Alma, mientras las rencillas familiares y las disputas mediáticas parecen lejos de encontrar un punto final.