La despedida de una figura querida.
Las tragedias que implican la pérdida de seres queridos siempre dejan huellas imborrables en el corazón de una comunidad. Aceptar la muerte como parte natural del ciclo de la vida es un reto que todos enfrentamos en algún momento, y aunque puede ofrecer cierto consuelo, el dolor se vuelve más difícil de soportar cuando la pérdida es sorpresiva. En especial, cuando el fallecido ha sido una figura cercana y respetada por muchos, como lo es Jorge Sabater de Sabatés.

Jorge Sabater, padre de la conocida presentadora y artista Leticia Sabater, falleció el pasado fin de semana a los 91 años, dejando un vacío entre sus seres queridos. Nacido el 6 de mayo de 1933 en Barcelona, Jorge era doctor ingeniero de minas y dedicó su vida a su profesión y su familia. La noticia de su fallecimiento llegó el sábado 2 de noviembre de 2024, en una residencia en Sevilla la Nueva, en la Comunidad de Madrid, donde murió a causa de un fallo multiorgánico. Su partida representa el cierre de un capítulo para su familia, que, a pesar de la tristeza, encuentra consuelo en el hecho de que no sufrió en sus últimos momentos.
La propia Leticia Sabater ha compartido sus reflexiones con FormulaTV, recordando a su padre con cariño y gratitud. «Me consuela saber que no ha sufrido. Nunca ha tenido ninguna enfermedad, ha vivido como un rey y ha disfrutado muchísimo de la vida. Al final, esto es ley de vida», confesaba la presentadora, visiblemente tranquila al saber que su padre se fue en paz. Según ella, Jorge Sabater gozaba de buena salud para su avanzada edad, aunque en los últimos días mostraba signos de desgana y prefería permanecer en cama. «No le apetecía levantarse y finalmente ha fallecido», comentaba Leticia, encontrando en sus palabras un cierto alivio en la aceptación de lo inevitable.
Una relación distante, pero respetuosa.
A pesar del dolor, Leticia ha sido abierta al reconocer que no tenía un vínculo tan estrecho con su padre como lo tuvo con su madre, María del Carmen Alonso Martínez-Cobo de Guzmán, quien falleció en 2012. La relación con su madre era especial, mientras que con su padre mantuvo una conexión más distante, aunque respetuosa. «No he tenido mucha relación con él. Yo he estado más unida a mi madre y mis hermanas a mi padre. Estoy bien porque a partir de los 90 años sé que una persona puede fallecer en cualquier momento. Él se ha muerto de mayor», admitía Leticia. A pesar de todo, se mostraba tranquila y en paz, afirmando que lo importante es que su padre vivió como quiso.

El fallecimiento de Jorge Sabater ha sido atendido con discreción, en una ceremonia de despedida marcada por la intimidad. La familia directa del ingeniero decidió realizar un velatorio e incineración en la más estricta privacidad, cumpliendo así su deseo de mantener este momento lejos del foco mediático. «Queríamos privacidad y discreción, no queríamos que se montara ningún circo», explicaba Leticia, expresando su deseo de mantener estos momentos en el ámbito privado, lejos de cualquier atención pública.
Un adiós en la intimidad.
La despedida final de Jorge Sabater tuvo lugar en Valdemoro, Madrid, donde familiares y amigos cercanos le rindieron homenaje en un íntimo funeral. Fue una ceremonia sencilla, sin pretensiones, que respetó el deseo de Jorge y de su familia de mantener un ambiente sereno. Para Leticia, este momento de duelo es una mezcla de emociones, donde la tristeza se mezcla con el alivio de saber que su padre partió sin sufrimiento y tras una vida plena.