
Un restaurante de Jaén se ha visto envuelto en una fuerte polémica después de que una clienta celíaca recibiera un ticket con un comentario ofensivo que, según todo apunta, estaba destinado al uso interno del establecimiento y fue impreso por error junto con la cuenta. El incidente ha generado una oleada de reacciones en redes sociales y ha obligado al negocio a emitir un comunicado público para dar explicaciones.
La afectada, que asegura ser celíaca desde su nacimiento y cliente habitual del local, relató lo sucedido en sus perfiles sociales. «Siempre me habían tratado correctamente pero lo ocurrido en esta última visita ha sido inaceptable», afirmó. En el ticket podía leerse el mensaje «Ay una tonta celi», acompañado de una comanda formada, en su mayoría, por productos sin gluten.
El restaurante pide disculpas y toma medidas
La difusión de la imagen del ticket, que incluso ha sido recogida por diversos medios de comunicación locales, llevó al establecimiento a publicar un extenso comunicado. En él, la empresa comenzó trasladando sus disculpas a la persona afectada: «A raíz de la imagen que está circulando en redes sociales correspondiente a un ticket de nuestro establecimiento, queremos dar la cara y expresar públicamente nuestras más sinceras y profundas disculpas a la persona afectada».
#Jaén | Polémica en Jaén por una nota ofensiva hacia una clienta celíaca en el ticket de un bar.
Una usuaria denuncia en redes sociales haber encontrado un comentario despectivo hacia su condición de celíaca en el ticket del establecimiento, que ha pedido disculpas y asegura… pic.twitter.com/206JVqAbnA
— Hora Jaén (@HoraJaen) July 5, 2026
Asimismo, explicaron que contactaron con la clienta en cuanto tuvieron conocimiento de lo sucedido para pedirle perdón personalmente. «El comentario ofensivo hacia una persona celíaca que apareció en una nota de uso interno es absolutamente inaceptable y supone una falta de respeto que condenamos rotundamente», señalaron. Además, atribuyeron lo ocurrido a «la mala praxis de un empleado concreto», indicando que este ha sido sancionado disciplinariamente para evitar que una situación similar vuelva a repetirse, aunque no detallaron las medidas adoptadas.
Defensa del equipo y críticas a las redes sociales
En su comunicado, el restaurante también quiso dejar claro que considera la celiaquía y cualquier intolerancia alimentaria como cuestiones de salud que deben ser tratadas con el máximo respeto. «La celiaquía o cualquier intolerancia alimentaria son condiciones de salud seria y en nuestra casa tenemos tolerancia cero con cualquier actitud que las minimice o las convierta en objeto de burla», manifestaron.
Al mismo tiempo, defendieron la trayectoria del negocio y el trabajo del conjunto de su plantilla, formada por más de 30 empleados. «Sus familias dependen de este proyecto y se esfuerzan cada día, con jornadas muy duras, para ofrecer el mejor servicio y cumplir con todos los estándares y protocolos de atención al cliente. Un error individual e injustificable no puede ni debe empañar la trayectoria de todo un equipo», sostuvieron.
Rechazo al acoso tras la viralización del caso
El establecimiento también mostró su malestar por la repercusión alcanzada en internet, denunciando que las redes sociales se han convertido en un espacio donde, a su juicio, «se emiten juicios destructivos y se incita al odio sin conocer el contexto».
Para concluir, los responsables del restaurante insistieron en que han asumido la responsabilidad por lo ocurrido y han actuado tras detectar el incidente, aunque rechazaron el nivel de críticas recibido. «Asumimos nuestro fallo, hemos pedido perdón y hemos actuado en consecuencia; pero rechazamos de plano el acoso desproporcionado y desinformado de quienes opinan detrás de una pantalla con la única intención de hacer daño», sentenciaron.