
El intérprete y productor estadounidense Patrick Muldoon, figura reconocible de la televisión de los años noventa y vinculado a varias series y filmes de culto, ha muerto de manera inesperada este 19 de abril a causa de un infarto, según han señalado fuentes próximas. Tenía 57 años.
Originario de San Pedro (California), Muldoon cursó sus estudios en la Universidad del Sur de California (USC), donde además integró el equipo de fútbol americano de los Trojans. Su incursión en la actuación se produjo cuando aún era universitario, debutando con una aparición en la comedia ¿Quién es el jefe?.
De los primeros papeles al estrellato televisivo
A inicios de los noventa, comenzó a sumar trabajos en televisión, incluyendo una breve intervención en la emblemática serie Salvados por la campana, antes de alcanzar el papel que definiría su trayectoria profesional.
La fama le llegó con la telenovela Los días de nuestra vida, donde se convirtió en el primer actor en dar vida a Austin Reed, personaje que interpretó entre 1992 y 1995 y al que regresaría años después, entre 2011 y 2012.
Trayectoria en cine, producción y música
En horario de máxima audiencia, también destacó como el antagonista Richard Hart en Melrose Place, participando desde la tercera hasta la quinta temporada. En la gran pantalla, formó parte del elenco de la película de culto Starship Troopers, dirigida por Paul Verhoeven, donde encarnó al oficial Zander Barcalow.
Asimismo, intervino en producciones como Stigmata, alternando proyectos de gran presupuesto con cine independiente y trabajos televisivos durante el final de los noventa y la década de 2000. Paralelamente, desarrolló una sólida carrera como productor ejecutivo en distintos proyectos, entre ellos Kockroach, protagonizada por Chris Hemsworth y Taron Egerton, que se encontraba en pleno rodaje.
Últimos trabajos y legado personal
En su faceta interpretativa más reciente, acababa de finalizar su participación en Dirty Hands, un thriller policial cuyo estreno estaba previsto para finales de este año. Fuera de la actuación, sentía una gran pasión por la música, siendo habitual verle con una guitarra y ejerciendo como vocalista principal del grupo The Sleeping Masses.
Quienes le conocieron lo recuerdan como una persona «infinitamente generosa» y con un carisma especial que hacía sentir a los demás «seguros y valorados». Le sobreviven su pareja, Miriam Rothbart, sus padres y varios miembros de su familia más cercana.