España de luto: Fallece trágicamente José Cárdenas

Un suceso que sacude al ámbito deportivo.

Hay acontecimientos que trascienden lo inmediato y captan la atención de una parte muy amplia de la sociedad. No solo afectan a quienes los viven de cerca, sino que generan una reacción colectiva difícil de ignorar. Cuando la noticia se extiende, se convierte en tema de conversación en distintos espacios y contextos. En el deporte, estas situaciones suelen sentirse con especial intensidad por el fuerte vínculo humano que lo rodea.

La actualidad demuestra que ciertas pérdidas logran unir sensibilidades muy distintas. Personas de diferentes edades y trayectorias se reconocen en el impacto que provoca una ausencia inesperada. El sentimiento compartido va más allá de los resultados o los títulos, y se centra en la huella personal. Así ocurre cuando alguien ha dedicado su vida a formar, acompañar y construir comunidad.

En Málaga, el baloncesto vive días de recogimiento tras conocerse el fallecimiento de José Cárdenas, conocido popularmente como ‘Kiwi’, a los 54 años. Su nombre está profundamente ligado a la historia reciente del deporte local. La noticia ha generado un clima de respeto y recuerdo en numerosos ámbitos. Clubes, instituciones y antiguos compañeros han reaccionado con mensajes de cercanía.

Una trayectoria ligada a la formación y al compromiso.

Según ha informado ‘Diario Sur’, la carrera de Cárdenas combinó de manera constante el mundo académico y el deportivo. Ejercía como docente en la Universidad de Málaga, donde estaba especializado en Psicología del Deporte. Además, colaboraba de forma habitual con la Federación Andaluza de Baloncesto. Su labor se centraba especialmente en la formación de entrenadores.

Su vínculo con el baloncesto comenzó a edad temprana y se consolidó en distintas etapas. Pasó cuatro temporadas en la cantera del Unicaja antes de integrarse en el equipo universitario de la UMA. Con el tiempo, asumió responsabilidades desde el banquillo, incluyendo el cargo de seleccionador provincial. En 1994 estuvo al frente del combinado malagueño femenino infantil.

En los últimos años seguía muy activo dentro de las pistas. Entrenaba al equipo de veteranas del PASEK, donde también juega su esposa, Ofelia, vinculada igualmente al baloncesto máster y al Unicaja. Además, competía con el Unicaja Máster +50 y con el Cocodrilos Team, uno de los conjuntos más conocidos de la liga provincial para mayores de 35 años. Su presencia seguía siendo constante y comprometida.

Recuerdo colectivo y despedida.

Quienes compartieron vestuario, banquillo o aulas con él destacan su trato cercano y su carácter amable. Muchos coinciden en señalar su disposición permanente para ayudar y escuchar. Esa manera de estar ha dejado una marca profunda en la comunidad deportiva malagueña. Sus restos mortales se encuentran en la tanatosala número 7 de Parcemasa, a la espera de que se confirme la fecha y hora del funeral.

En las últimas horas, las redes sociales se han llenado de mensajes de despedida y condolencias. Antiguos alumnos, jugadoras, entrenadores y aficionados han querido rendirle homenaje público. Las palabras de cariño y agradecimiento se repiten en numerosas publicaciones. El fallecimiento ha provocado una oleada de comentarios que reflejan el impacto de su figura.

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