Mario Vaquerizo se busca cada vez mas enemigos: «No entiendo a los que odian la Navidad y luego celebran…»

Mario Vaquerizo defiende la Navidad con uñas, dientes y roscón: “Si no te gusta, el problema no es la fiesta, eres tú”

Cuando Mario Vaquerizo habla, no deja indiferente a nadie. Y esta vez, tampoco. El colaborador de televisión, cantante de Nancys Rubias y marido de Alaska ha vuelto a generar debate con su última columna publicada en *El Mundo*, donde expone sin filtros su amor incondicional por la Navidad. En un texto que mezcla confesión personal y crítica social, Vaquerizo lanza una defensa acérrima del espíritu navideño, al tiempo que lanza dardos directos a quienes desprecian estas fiestas. Como era de esperar, sus palabras no han pasado desapercibidas.

“Me encanta la Navidad, me encanta su leitmotiv”

A Mario no le tiembla el pulso a la hora de mostrar entusiasmo por estas fechas. “Hoy tengo 51 años y sigo haciendo lo mismo. Porque me encanta la Navidad. Me encanta su leitmotiv: reunirse, salir, reencontrarse, consumir y regalar”, confiesa sin complejos. Para Vaquerizo, estos pilares no solo son aceptables, sino que deberían ser celebrados como parte esencial del espíritu navideño. En su visión, disfrutar de la Navidad no tiene nada de frívolo, y cuestionarlo constantemente le parece innecesario: “¿Qué hay de malo en todo eso?”.

Contra los ‘Grinchs’: “No entiendo a los que odian la Navidad”

Más allá del amor por las luces y los regalos, Vaquerizo aprovecha su columna para cargar contra aquellos que desprecian las celebraciones navideñas. “No entiendo el constante ataque al espíritu navideño. No entiendo a aquellos que odian la Navidad, pero no tienen problema en que sea festivo el día del nacimiento del Niño Jesús”, escribe con ironía. En su opinión, detrás de ese rechazo hay motivos más personales que ideológicos: “Siempre he pensado -y pido perdón si me equivoco- que las personas que manifiestan ese rechazo tan atroz a las celebraciones navideñas, o están solas, o quieren estarlo”.

Luces, escaparates y familia: el pack navideño completo

Mario continúa su declaración navideña con una imagen clara de lo que significa para él esta época del año: calles iluminadas, centros comerciales decorados, reuniones familiares y muchas, muchas compras. “Me chiflan las calles de mi ciudad iluminadas hasta la saciedad, así como los escaparates de los centros comerciales decorados para la ocasión”, afirma con emoción. Y añade: “Tengo amigos que lo odian. Les pregunto: ‘¿Por qué?’. Porque no quieres o no tienes con quien celebrarla. Ese es tu problema, no la Navidad”.

Una tradición que no piensa abandonar

Lejos de mostrarse dispuesto a matizar su postura, Vaquerizo concluye su columna reafirmando su voluntad de mantener viva la tradición: “Tras la resaca tocan las últimas compras y merendar a tutiplén, roscón de reyes incluido, antes de abrir los regalos. ¿No les produce felicidad? A mí, sí. Mucha”. Para él, perpetuar esta forma de celebrar es algo que le conecta con su infancia y su forma de entender la vida. “Por eso quiero seguir perpetuando la tradición navideña”, remata.

¿Provocación o sinceridad sin filtros?

Vaquerizo no es nuevo en esto de abrir la boca y desatar tormentas. Su estilo directo, su falta de filtros y su defensa de lo “superficial” como algo esencial han sido siempre su sello. Pero en esta ocasión, su arenga navideña toca un punto sensible en una sociedad cada vez más polarizada entre quienes viven diciembre como una fiesta emocional y quienes lo enfrentan con indiferencia, tristeza o rechazo. ¿Es Mario un defensor del espíritu navideño o simplemente un provocador con luces LED? En cualquier caso, su columna ha hecho lo que él mejor sabe: no pasar desapercibido.

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