Eduardo Casanova rompe su silencio sobre el VIH: «Lo hago a mi manera, a través del cine»

El pasado 18 de diciembre, el actor y director Eduardo Casanova decidió compartir con el mundo una de las confesiones más íntimas y valientes de su vida: vive con VIH. Lo hizo a través de su cuenta de Instagram, donde publicó un mensaje cargado de emoción, dignidad y reflexión. “Hoy rompo este silencio tan desagradable y doloroso después de muchísimos años”, escribió. “Un silencio que guardamos y sufrimos muchísimas de las personas con VIH. Lo hago cuando yo quiero. Cuando yo puedo.” Con estas palabras, Casanova puso voz a miles de personas que conviven con el virus en silencio, acalladas por un estigma social que, según él mismo apunta, sigue tan vigente como injusto. Su mensaje no solo sirvió como revelación personal, sino como anuncio de un proyecto cinematográfico que promete remover conciencias: en 2026 estrenará un documental producido por Atresmedia y Producciones del Barrio, la compañía del periodista Jordi Évole.
Un proyecto valiente que convierte el dolor en arte
El documental, dirigido por Màrius Sànchez y Lluís Galter, será un largometraje y no un programa de televisión, tal como especificó el propio Casanova en su publicación. La película abordará su experiencia vital con el virus, pero también el miedo, la vergüenza, la rabia y la resiliencia de quienes lo padecen. “Lo hago por mí, pero deseo que esto pueda ayudar a más gente. Lo hago a mi manera, a través del cine, que es mi forma de comunicarme”, afirmaba el actor, conocido por su estilo provocador y poco convencional. Pero además, añadía una reflexión contundente: “La dignidad debería ser la forma en la que todas las personas con VIH pudieran salir del armario. Cerca del 80% de las personas con VIH no han compartido con casi nadie que tienen la infección, por un estigma que nos condena al rechazo sistemático y más injusto del mundo.”
Estigma y polémica: Casanova en el centro del debate
La noticia no tardó en generar una oleada de reacciones. Si bien muchos aplaudieron el gesto y el proyecto, no faltaron voces críticas en redes sociales que acusaron al actor de intentar “rentabilizar su enfermedad” a través del documental. Un titular en particular provocó la indignación del propio Jordi Évole, quien respondió con contundencia a través de su perfil de X (antes Twitter). “No sé muy bien el sentido que le quieren dar al verbo ‘rentabiliza’ en este titular”, escribió el periodista, citando una captura con el titular en cuestión. Y añadió con claridad meridiana: “Eduardo Casanova ha cobrado cero euros por participar en el documental que produce Producciones del Barrio.” La aclaración fue bien recibida por los seguidores del proyecto, que valoraron la transparencia y el compromiso social de quienes lo impulsan.
‘Silencio’, una ficción que anticipa el mensaje del documental
Este giro en la vida pública de Casanova llega justo cuando el actor ha estrenado una producción que, de alguna forma, ya anticipaba el terreno temático del documental. A principios de diciembre se lanzó en Movistar Plus+ la miniserie ‘Silencio’, una tragicomedia de fantasía en la que Casanova aborda, desde un universo surrealista, el estigma del VIH. La historia se centra en unas hermanas vampiras que sobreviven a la escasez de sangre limpia durante la Peste Negra, y cómo siglos después una de sus descendientes se enfrenta a la pandemia del sida en España, descubriendo que, a pesar del paso del tiempo, la condena social sigue intacta. Una alegoría potente que combina terror, crítica social y estética provocadora, marcas inconfundibles del estilo del director de ‘Pieles’.
Del dolor al orgullo: visibilidad como forma de resistencia
Para Casanova, este nuevo proyecto cinematográfico no es solo una forma de contar su historia, sino también una herramienta de visibilización y empoderamiento colectivo. Lejos de esconderse, ha decidido dar un paso al frente y aprovechar su plataforma para romper tabúes, algo que, como él mismo ha señalado, pocas personas con VIH se atreven a hacer por miedo al rechazo. “Pese al miedo y la incertidumbre, hoy me siento profundamente feliz”, concluía en su publicación. Una frase que resume perfectamente el espíritu con el que ha decidido encarar esta nueva etapa de su vida y su carrera. Con honestidad, con valentía y con una profunda necesidad de transformar el estigma en diálogo, y el silencio en cine.
Un documental que llegará a los cines en 2026
Aunque aún faltan meses para su estreno, el documental ya genera expectación. Lo hará en la gran pantalla, lejos del formato televisivo, y con el sello de dos productoras que apuestan por el contenido social y comprometido: Atresmedia y Producciones del Barrio. Para muchos, será la oportunidad de ver reflejadas historias que rara vez encuentran espacio en el cine comercial. Para Casanova, será probablemente la película más personal de su carrera. Y para el público, un espejo incómodo pero necesario sobre una realidad que sigue siendo silenciada en pleno siglo XXI.