Pedro Sánchez, Letizia con la mano colgada y otros deslices del desfile de la Hispanidad

Como cada año, el 12 de octubre se convierte en el campo de juego favorito de los expertos en protocolo. El Día de la Hispanidad no solo ofrece desfiles, discursos y banderas ondeando, también es una fuente inagotable de pequeños errores, gestos incómodos y momentos que hacen las delicias de quienes analizan cada detalle con lupa.
Entre esos ojos críticos se encuentra Patrycia Centeno, experta en comunicación no verbal y protocolo, que ha convertido su perfil en X en una crónica visual del evento más institucional del calendario español.
El desliz de Pedro Sánchez que dejó a Letizia… colgada
Uno de los momentos que más ha dado que hablar tiene como protagonista al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Durante el tradicional besamanos, Sánchez saludó al rey Felipe con naturalidad, pero al llegar a la reina Letizia se produjo un instante incómodo que no ha pasado desapercibido.
«Lo de Pedro Sánchez con el protocolo es un despropósito. Ha dejado a Letizia con la mano colgada unos segundos«, sentenciaba Patrycia Centeno en redes. Y es que la reina extendió la mano y el presidente dudó, vaciló, y tardó en corresponder, dejándola por un momento en el aire ante las cámaras. Una imagen que ha corrido como la pólvora en redes sociales.
Besamanos selectivo: Álvaro Pombo, el único que detuvo a la Casa Real
En total, unos 1.300 invitados pasaron por el besamanos, la mayoría con saludos fugaces. Pero hubo una excepción: Álvaro Pombo. El escritor, premio Cervantes y último del bloque de saludos, llegó en silla de ruedas y recibió un gesto muy especial por parte de los reyes y sus hijas, que se acercaron a él con calidez y cariño.
El momento evocó el trato cercano que Letizia ya tuvo con él en la ceremonia del Cervantes, y reforzó la imagen de una Casa Real que, al menos con ciertas figuras culturales, no escatima en humanidad.
Teresa Urquijo y la reverencia que no pasó desapercibida
Otro saludo que no ha pasado por alto es el de Teresa Urquijo, esposa del alcalde madrileño José Luis Martínez-Almeida. Aunque el protocolo marca que la reverencia será obligatoria para ella en 2025, lo cierto es que su gesto al pasar frente a los reyes ya ha generado debate.
Centeno lo señalaba como uno de esos gestos curiosos que, aunque técnicos, siempre dan qué hablar. Porque si algo tiene el desfile del 12 de octubre es que, por muy solemne que parezca, nunca está exento de esos segundos incómodos que hacen saltar las alarmas del protocolo.
Un desfile institucional… pero nunca aburrido
Puede que el desfile militar de este año no haya tenido grandes sorpresas en lo marcial, pero el escenario institucional dejó jugosos titulares para quienes disfrutan del lenguaje corporal, los saludos mal ejecutados y los gestos que dicen más que las palabras.
Y mientras las banderas ondeaban, la música sonaba y los aviones dibujaban colores en el cielo, los verdaderos protagonistas de este 12 de octubre fueron las manos mal tendidas, los silencios incómodos y las reverencias inesperadas.