Un vínculo que trasciende.
Lester Duque y Patri Pérez se conocieron bajo los focos televisivos y pronto se convirtieron en una de las parejas más comentadas de la telerrealidad española. Tras su paso por La isla de las tentaciones, su vida sentimental tomó caminos distintos, pero ambos siguieron conectados por un lazo más fuerte que cualquier ruptura: la familia que han formado. A pesar de que su relación terminó, la llegada de los hijos les mantiene unidos en una convivencia marcada por la cooperación.

El mayor de la casa, Río, apenas supera el año y medio, y ya les ha cambiado la vida por completo. A este nuevo rol de padres pronto se sumará un segundo reto: dar la bienvenida a una niña que está a punto de nacer. En medio de una separación mediática, ambos han insistido en mantener la estabilidad para sus pequeños como máxima prioridad.
Esa complicidad quedó reflejada en un gesto lleno de simbolismo: la organización conjunta de una ceremonia de gender reveal para su hija. El evento, cargado de emoción, mostró a un público expectante que la nueva integrante de la familia será una niña. Además, decidieron que la elección del nombre fuese un acto compartido y especial.
El mar como juez.
Para inmortalizar el momento, Patri llevó la cámara y compartió cada detalle con su audiencia en mtmad, dentro de Mediaset Infinity. La pareja optó por un ritual poco convencional para decidir el nombre: escribieron en la arena de Lanzarote sus dos favoritos, Ada y Cala. Esperaron con paciencia a que el océano se pronunciara.
Las olas del Atlántico borraron primero uno de los nombres, dejando al descubierto el elegido. Así, el destino, o quizá la fuerza del mar, determinó que su segunda hija se llamará Cala. Un desenlace sencillo, emotivo y con un punto poético que sus seguidores aplaudieron de inmediato.
Sin embargo, la calma no duró demasiado. Semanas después, Lester confesó en Instagram que había surgido «polémica» con el nombre escogido. La situación le recordó a lo ocurrido con su primer hijo, ya que, como él mismo dijo: «A nadie le gustaba pero ahora ya hay varias creadoras de contenido poniéndole Río a sus hijos».
Originalidad frente a críticas.
El exnovio de Marta Peñate quiso dejar claro que los comentarios negativos no le quitan el sueño. Al contrario, recalcó que lo que más desea es que el nombre mantenga su carácter exclusivo: «La verdad es que no me gustaría que se pusiera de moda, ya que cuando elegimos los nombres una de las cosas más importantes para nosotros era que nunca los hubiésemos escuchado antes de nadie y que tampoco conociéramos a nadie que se llamase así».
Los datos oficiales aportan contexto a esta decisión. Según el Instituto Nacional de Estadística, en España existen 679 niños llamados Río, con una edad media de apenas 3,7 años. También hay 46 mujeres con ese mismo nombre, aunque con una media de edad más alta, en torno a los 11 años.
En cuanto a Cala, la estadística refleja un uso mucho más minoritario: solo 233 niñas llevan este nombre en el país, con una media de edad de 6,4 años. Una rareza que encaja con el deseo de Lester y Patri de otorgar a sus hijos una identidad singular.
Una comunidad dividida.
La elección, lejos de ser un detalle anecdótico, ha vuelto a colocar a la expareja en el centro del debate digital. Muchos seguidores han celebrado la creatividad y el simbolismo detrás de Río y Cala, mientras que otros cuestionan su atrevimiento. Lo cierto es que, más allá de la polémica, los nombres escogidos reflejan una búsqueda de autenticidad poco común.
La controversia, como ocurre a menudo con las figuras públicas, ha terminado generando bandos enfrentados en redes sociales. Entre quienes defienden la libertad de poner nombres únicos y quienes prefieren las tradiciones, la discusión sigue encendida. Y así, la familia formada por Lester Duque y Patri Pérez vuelve a demostrar que, aun separados, su historia nunca deja indiferente y ha dividido por completo a sus seguidores.