Se considera «cayetano» de otra clase social pero curra de reponedor: La audiencia sentencia a Gonzalo tras repudiar a su cita

El nuevo «Cayetano» de First Dates que ha incendiado las redes

Gonzalo llegó al plató de First Dates como quien pisa la alfombra roja de una gala de etiqueta. Impecablemente vestido, con una actitud segura y un discurso que no tardó en dejar boquiabierto al público, el joven protagonizó uno de los momentos más comentados del programa presentado por Carlos Sobera.

Desde el primer minuto, dejó claro quién era. “Soy de derechas, soy religioso y tengo el pack completo de Cayetano”, declaró sin titubear a la cámara. Una presentación que parecía sacada directamente del manual del perfecto pijo madrileño, y que solo fue el inicio de una cita que no tardaría en torcerse.

Un discurso de alta cuna… con los pies en el supermercado

Pero la frase que realmente desató la tormenta en redes no fue esa. Llegó poco después, cuando Gonzalo, con total naturalidad, confesó: “Es un poco clasista lo que voy a decir, pero me considero como de otra clase social”. Lo curioso —y lo que no pasó desapercibido para nadie— es que, acto seguido, contó que trabaja como reponedor en Costco y que aún vive con sus padres.

La incoherencia entre su percepción social y su realidad fue carne de meme. Usuarios de X (antes Twitter) no tardaron en reaccionar, compartiendo el clip y haciendo volar los cuchillos digitales. “Se considera de otra clase social pero curra de reponedor en Costco y vive aún con sus padres”, decía uno de los tuits más virales, acompañado de cientos de comentarios sarcásticos y miles de likes.

Una cita sin química… y con mucha polémica

La cita con Natalia, una joven estudiante de Trabajo Social, empezó fría y terminó helada. Ella intentó mantener un tono amable y cordial, pero Gonzalo no tardó en marcar distancia: dejó claro que no era lo que buscaba. De hecho, llegó a decir abiertamente que esperaba a alguien “más Cayetana”, dejando a la vista que su filtro amoroso pasa por una visión muy concreta (y elitista) del ideal de pareja.

Las redes estallaron no solo por sus declaraciones, sino por la aparente desconexión entre sus ideales y su situación personal. Muchos usuarios apuntaron a una falta de conciencia de clase o incluso a una especie de autoengaño social, mientras otros simplemente disfrutaron del espectáculo que este nuevo “personaje” televisivo ofrecía.

First Dates lo vuelve a hacer

El programa ha encontrado una nueva joya viral. No es la primera vez que un participante de First Dates provoca una ola de reacciones, pero lo de Gonzalo ha superado las expectativas. Su paso por el programa ha generado un debate paralelo sobre identidad social, aspiraciones y el eterno tema de “ser vs parecer”.

Como siempre, la mezcla de realidad, postureo y televisión ha hecho el resto. Y es que, cuando alguien se define como «de otra clase social» mientras trabaja de reponedor y vive en casa de sus padres… la polémica está servida.

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