Soto y Tejero en el centro de la polémica.
El actor Fernando Tejero ha vuelto a ser noticia tras confesar en una entrevista para El Mundo que teme por su seguridad al caminar solo por la calle debido a su orientación sexual. Sus palabras han generado un intenso debate en redes sociales y han reavivado la discusión sobre el clima social y político actual.

«Vuelve a darme miedo ir por la calle solo siendo homosexual. Veo un retroceso brutal», aseguró Tejero, mostrando una preocupación que muchos comparten y que ha sido ampliamente comentada en los últimos días.
Las declaraciones del actor no pasaron desapercibidas para el cantante José Manuel Soto, que decidió responder públicamente a través de la red social X. En su mensaje, cargó contra las políticas migratorias y lanzó una advertencia directa a Tejero sobre quiénes, en su opinión, representan un verdadero riesgo para la comunidad LGTBI.
«Admirado Fernando, los únicos a los que deberías temer por ser homosexual es a los radicales islámicos que estamos importando y alimentando gracias a las políticas que tú mismo defiendes, y que poco a poco se van adueñando de nuestras calles. Un poquito de porfavó…», escribió Soto, desatando una avalancha de reacciones.
Admirado Fernando, los únicos a los que deberías temer por ser homosexual es a los radicales islámicos q estamos importando y alimentando gracias a las políticas q tú mismo defiendes, y q poco a poco se van adueñando de nuestras calles. Un poquito de porfavó… pic.twitter.com/Hvhkr53vCR
— Jose Manuel Soto (@JOSEMANUELSOTO1) September 7, 2025
El intercambio no tardó en dividir a la opinión pública. Mientras algunos usuarios defendieron a Tejero y subrayaron la necesidad de denunciar la homofobia, otros apoyaron la postura de Soto, interpretando su mensaje como una advertencia sobre lo que consideran un problema de seguridad. En cuestión de horas, las respuestas se multiplicaron y la controversia escaló más allá de lo que ambos protagonistas probablemente habían imaginado.
Un pasado familiar que también generó titulares.
No es la primera vez que Tejero se ve envuelto en debates que trascienden lo puramente artístico. Hace poco más de un año, otra entrevista concedida a El Mundo ya había dado mucho que hablar, pero en esa ocasión el foco estuvo puesto en sus relaciones familiares y su postura política. Durante la conversación, el periodista le recordó la militancia de uno de sus hermanos en Vox y le preguntó cómo se desarrollaban las reuniones en casa. «Las cenas familiares deben ser animadas porque, además, uno de tus hermanos militó en Vox y tú siempre te has posicionado a la izquierda», le plantearon entonces.
El actor respondió con sinceridad y buscó restar dramatismo a las tensiones ideológicas en su entorno más cercano. «Por encima de todo, yo quiero a mis hermanos muchísimo, pero por muy hermanos que sean hay cosas en las que no coincidimos y tampoco tenemos por qué», dejó claro Tejero, defendiendo la posibilidad de mantener lazos afectivos a pesar de las discrepancias políticas. Sus palabras fueron vistas por muchos como una muestra de tolerancia y madurez en un contexto donde la polarización es cada vez más evidente.
Para zanjar el tema, Tejero optó por el humor, dejando una frase que se viralizó en su momento y que sigue siendo recordada por sus seguidores. «Así es que yo ahí digo: ‘En boca cerrada no entran moscas’. Hablamos de otras cosas y todos felices», concluyó, reforzando la idea de que, para él, la armonía familiar está por encima de las diferencias ideológicas.
Política, redes sociales y televisión.
El debate sobre las posturas políticas dentro de la familia Tejero volvió a surgir cuando el actor fue entrevistado en El Hormiguero. En aquel entonces, Pablo Motos le preguntó directamente por sus hermanos, uno cercano a Vox y otro vinculado a Podemos. Lejos de alimentar la confrontación, el intérprete insistió en que no le interesa participar en discusiones que considera estériles y desgastantes. «Yo tengo muy clara mi ideología pero discutir, que es lo que hacen ellos, y echarse mierda me parece una falta de respeto tan grande que yo no quiero entrar ahí», aclaró, marcando distancia con las batallas verbales que suelen inundar las sobremesas familiares.
Además, aprovechó el espacio para dar su opinión sobre el ambiente político que se vive en España, describiéndolo con un tono de desilusión. Para Tejero, el problema va más allá de las diferencias ideológicas: se trata de la degradación del debate público. El actor lamentó que el intercambio de ideas haya sido sustituido por enfrentamientos personales y estrategias mediáticas de desgaste, algo que, en su opinión, afecta directamente a la convivencia social.
Con contundencia, resumió su visión sobre el panorama actual en una frase que refleja su hartazgo con la clase política: «Es como un programa de corazón en el que van a atacarse unos a otros sin ningún tipo de escrúpulo». Sus palabras evidencian una frustración compartida por muchos ciudadanos, que observan cómo la crispación domina tanto los platós como las redes sociales, dejando en segundo plano las propuestas y soluciones reales.