Fallece una niña de 3 años en una piscina de Alicante por un error mas común de lo que se piensa

Un descuido fatal en una piscina de Alicante

Una trágica noticia ha conmocionado a la comunidad alicantina. Una niña de tres años perdió la vida en el Hospital General de Alicante después de ser ingresada tras un ahogamiento en una piscina privada del municipio de Aigües. Según fuentes sanitarias, lo que parecía una tarde de verano se convirtió en una pesadilla debido a un descuido que, por desgracia, es más común de lo que se piensa.

El aviso al CICU y la rápida respuesta

El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) recibió el aviso a las 19.54 horas del viernes. Desde una vivienda privada se alertaba de que una niña había entrado en parada cardiorrespiratoria tras caer al agua. Inmediatamente se movilizó una unidad del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) hacia el lugar de los hechos.

Reanimación y traslado al hospital

Al llegar, los sanitarios del SAMU iniciaron las maniobras de reanimación. La profesionalidad y rapidez del equipo logró que la pequeña recuperase el pulso, un pequeño hilo de esperanza para la familia. La menor fue estabilizada y trasladada de urgencia al Hospital General de Alicante, donde ingresó en la UCI pediátrica en estado crítico.

Un error más común de lo que se piensa

Pese a los esfuerzos médicos, la niña falleció finalmente a las 7.00 horas del sábado. Este triste desenlace ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de extremar la vigilancia en piscinas, especialmente cuando hay menores. Expertos en seguridad infantil recuerdan que los ahogamientos suelen producirse en segundos y a menudo por un pequeño despiste. Mantener la atención constante, instalar barreras de protección y aprender técnicas de primeros auxilios son medidas esenciales para evitar tragedias como esta.

Llamada a la prevención

Las autoridades sanitarias y organismos de emergencias insisten en que la prevención es la mejor herramienta para salvar vidas. Aunque en esta ocasión los servicios de emergencia actuaron con rapidez y eficacia, los segundos perdidos entre el descuido y el rescate resultaron decisivos. La familia, vecinos y comunidad de Aigües se encuentran consternados por la pérdida de la pequeña. Este caso sirve de recordatorio de que una tarde de ocio junto a la piscina puede convertirse en una tragedia si bajamos la guardia.

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