Nunca se había visto algo así: Lo ocurrido entre Paz Padilla y un espectador en ‘El Hormiguero’ deja a todos en shock

Paz Padilla regresa a la televisión con un momento inolvidable.

La expectación era máxima. Paz Padilla volvía a un plató de televisión de máxima audiencia tras su salida de ‘Sálvame’, y lo hacía en ‘El Hormiguero’, un espacio donde las entrevistas suelen derivar en situaciones inesperadas. La humorista y presentadora tenía mucho que decir, y no tardó en demostrarlo con sus comentarios afilados sobre la política y su particular visión del mundo del espectáculo. Además, en presencia de su hija, Anna Ferrer, no dudó en lanzar un dardo envenenado a David Broncano, otro de los rostros televisivos del momento.

Sin embargo, la visita de Padilla no solo dejó titulares, sino también un episodio surrealista que pocos esperaban. Como es tradición en el programa, uno de los momentos clave de la noche fue la entrega de la tarjeta con 12.000 euros de premio. Pablo Motos, conociendo la energía y el desparpajo de su invitada, decidió encargarle la tarea de llamar al afortunado. Lo que parecía una simple gestión terminó convirtiéndose en una escena digna de una comedia.

Una llamada que viajó al pasado.

El primer intento fue un fracaso absoluto. Al marcar el número, la respuesta que recibieron fue la de un fax en pleno 2025. “Vaya antigüedad”, reaccionó Paz Padilla, visiblemente sorprendida. El error se debía a que había seleccionado un teléfono fijo, algo que Motos tampoco dejó pasar. “Yo creo que quedan cuatro teléfonos fijos en España”, bromeó el presentador, quien pidió a su invitada que corrigiera el prefijo y probara con un móvil.

Ajustado el detalle técnico, la cómica marcó un nuevo número con la confianza de que, esta vez sí, lograrían contactar con el destinatario. Pero lo que recibió como respuesta fue de todo menos esperado. “Buenas noches, soy Paz Padilla”, anunció la gaditana con entusiasmo. Al otro lado, la reacción fue contundente y nada educada: “Sí, claro, y mi madre es p***”. Sin tiempo para reaccionar, la persona colgó inmediatamente. El rostro de Padilla lo decía todo: mezcla de sorpresa y desconcierto. “¡Ay, lo que ha dicho!”, exclamó sin poder creerlo.

Insistencia sin recompensa.

Lejos de rendirse, Pablo Motos propuso insistir. ¿Y si volvían a llamar? Tal vez la persona al otro lado no se había dado cuenta de lo que estaba pasando. Sin embargo, cada nuevo intento terminaba de la misma manera: con un colgado abrupto y sin posibilidad de entregar el premio. “¿Esto ha pasado otras veces?”, preguntó Padilla, aún tratando de asimilar la situación. La respuesta de Motos fue clara: “Esto, concretamente, no”.

Ante la imposibilidad de hacerle cambiar de opinión, la producción del programa optó por marcar un número diferente. En esta ocasión, la suerte estuvo de su lado. La mujer que contestó lo hizo correctamente y pudo recibir los 12.000 euros sin sobresaltos. El episodio dejó en el aire una pregunta inevitable: ¿cuántas veces más tendrá que lidiar ‘El Hormiguero’ con llamadas que terminan en momentos dignos de un sketch?

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