Preocupación en ‘El desafío’ por lo ocurrido con Roberto Brasero en la apnea

Un reto extremo para Roberto Brasero.

Roberto Brasero es un rostro habitual de la televisión española, conocido por su labor como meteorólogo en Tu tiempo. Sin embargo, su faceta competitiva ha salido a relucir en El Desafío, donde ha demostrado una gran capacidad para enfrentarse a retos extremos. Este viernes, 14 de febrero, el programa volvió a convertirse en un éxito de audiencia con una gala intensa que coronó a Brasero como el ganador.

El momento más impactante de la noche llegó con la prueba de apnea, una de las más exigentes del formato. Desde el primer momento, el concursante dejó claro que no lo tenía fácil y reconoció estar «acojonado». «Qué necesidad tengo yo, si a mí me gusta respirar», bromeaba en los ensayos, en los que contó con la ayuda del coach Juandi Alcázar, experto en buceo.

Un desafío que puso al límite su resistencia.

Los entrenamientos ya anticipaban lo complicado que sería el reto para Brasero. Durante las sesiones previas, sufrió convulsiones mientras intentaba controlar su cuerpo bajo el agua. La situación se repitió en la prueba en directo, cuando, tras dos minutos y cuarenta segundos sumergido, su cuerpo empezó a temblar. Mientras tanto, su entrenador le animaba y le marcaba el tiempo, tratando de ayudarle a resistir.

Finalmente, el coach tomó la decisión de intervenir. «Te tengo que sacar Roberto», le advirtió antes de ayudarle a salir a la superficie. Había logrado mantenerse tres minutos y cuarenta segundos bajo el agua, un tiempo impresionante para alguien sin experiencia en apnea. Al salir del tanque, fue recibido con una gran ovación de sus compañeros y el público. «Podía haber aguantado un poco más», afirmó el meteorólogo con humildad.

La emoción del triunfo.

El esfuerzo de Brasero no pasó desapercibido para el jurado. El concursante admitió que su principal motivación era no decepcionar a Pilar Rubio. «Yo nada más meterme y pensar que he cogido poco aire pensé: voy mal. Pensaba en Pilar, y no quería decepcionarte, porque es tu prueba», confesó con sinceridad. Rubio, visiblemente impresionada, le respondió: «Cuánto sufres y qué poco te quejas».

Aunque no logró superar el récord de Feliciano López, quien en la primera gala resistió cuatro minutos bajo el agua, Brasero sí consiguió la victoria de la noche. Superó en puntuación a Gotzon Mantuliz y se llevó el reconocimiento de sus compañeros, que celebraron su logro con entusiasmo.

De la frustración a la recompensa.

Este triunfo tuvo un significado especial para el meteorólogo, que venía de una semana complicada en el programa. En la anterior gala, un fallo en el último momento le impidió completar la prueba de la torre de sillas. Con los ojos tapados, debía apilar una estructura inestable para alcanzar una bombilla en la parte alta del plató. «Hace falta agilidad, tener unos buenos muslos para depositarse. Vamos, nada de lo que yo tengo. Es una sensación horrible, que todo se mueva y que no lo puedas sujetar», explicaba tras su fracaso.

Con esa espina clavada, Brasero afrontó la apnea con la determinación de resarcirse. Lo logró con creces, entregándose al máximo y consiguiendo el reconocimiento de sus compañeros y del equipo del programa. «Es que no hay más que verle. No tiene una mala cara nunca. Tenía muchas ganas de que triunfara», afirmó emocionado su entrenador, Juandi Alcázar. Un esfuerzo que le ha permitido pasar del desánimo a la gloria en El Desafío.

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