Anabel Pantoja y David Rodríguez, en el ojo del huracán.
Anabel Pantoja es una de las figuras más mediáticas del panorama televisivo y digital español. Conocida por ser sobrina de Isabel Pantoja y habitual de los platós, ha construido su propio camino en el mundo del entretenimiento y las redes sociales. Su vida privada ha estado siempre expuesta, aunque en los últimos meses la atención sobre ella ha tomado un giro inesperado.

David Rodríguez, su pareja, ha mantenido un perfil más discreto. Alejado del foco mediático, su relación con Anabel le ha llevado a estar en el punto de mira, especialmente tras la llegada de su hija, Alma. Juntos, han tratado de formar una familia sólida, pero recientemente se han enfrentado a una de las situaciones más complicadas de sus vidas.
El ingreso hospitalario de su hija ha desembocado en una investigación judicial. Aunque no se les acusa de nada, la justicia ha intervenido para esclarecer el origen de las lesiones que presentaba la pequeña. La versión de los padres y el informe médico forense no coinciden por completo, lo que ha llevado a que el proceso siga abierto.
Las primeras palabras de Anabel.
En medio de la tormenta mediática, Anabel decidió dar la cara y explicar su versión de los hechos a través de un vídeo. “Me duele tener que hacer este vídeo”, comenzó diciendo, mostrando su malestar ante la situación. Quiso restar importancia a lo sucedido, asegurando que lo que han vivido es algo que “han vivido muchos padres”.
Sin entrar en demasiados detalles sobre la salud de su hija, Anabel aclaró que “Alma sufre una crisis, un episodio puntual”. En su testimonio, trató de transmitir tranquilidad y normalidad sobre su reacción y la de David ante la situación: “Nosotros, como padres, tenemos una reacción normal y nos vamos directamente al hospital. Afortunadamente sale todo bien y estamos en casa”.
Sin embargo, su explicación no terminaba ahí. La influencer insistió en que el protocolo de protección infantil es algo positivo y necesario, aunque reconoció el impacto emocional que tuvo en ellos: “En ese momento se nos cae el mundo al suelo”. Pese a ello, aseguró que colaborarían con la justicia y que su único objetivo es “amar, cuidar, salvar y proteger todo lo que tenga que ver con Alma”.
Las dudas sobre el protocolo.
Anabel Pantoja calificó el aviso del hospital como un “protocolo rutinario”, pero hay matices que podrían cambiar la percepción del caso. La periodista Mayka Navarro, en la revista Lecturas, ha señalado que esta afirmación no es del todo precisa.
“Lo que obvió Anabel Pantoja en su explicación es que no hay un protocolo rutinario que determine que hay que remitir al juzgado de guardia todos los informes con lesiones sufridas por un bebé de corta edad”, explicó Navarro. Es decir, no es la edad de Alma lo que ha motivado la intervención judicial, sino otro factor de mayor relevancia.
Según la periodista, el hospital actuó siguiendo el código ético y deontológico de los médicos. “Sí es una obligación del centro médico, y así lo determina el código ético y deontológico de los médicos, dar parte al juzgado de guardia siempre que existan indicios de maltrato infantil o de negligencia”. No significa que haya una acusación contra la pareja, pero sí una obligación de esclarecer lo sucedido.
El proceso judicial sigue en marcha.
Por ahora, la investigación se mantiene abierta y se espera que se prolongue durante varios meses. El informe médico forense y el testimonio de los padres deben ser contrastados para determinar el origen de las lesiones de la pequeña. Mientras tanto, Anabel y David siguen en casa sin medidas cautelares.
Pese a la presión mediática, la pareja intenta proyectar normalidad a través de redes sociales, mostrando momentos cotidianos de su vida familiar. Sin embargo, el escrutinio sobre ellos no cesa, y cada nuevo dato que salga a la luz podría cambiar el rumbo del caso.