Tragedia en la vía.
Una mujer de origen moldavo perdió la vida este lunes al invadir la caja de la vía del tren en el barrio de San Gabriel, Alicante. Según las primeras investigaciones, el fatal accidente ocurrió mientras la mujer hablaba por el móvil en una zona no autorizada para peatones. La caja de la vía, espacio entre los dos carriles del tren, fue escenario de esta tragedia cuando un convoy atravesó el área.

El incidente tuvo lugar a las 17.46 horas frente al parque del Palmeral, un lugar transitado por quienes buscan acceder al espigón marítimo para actividades recreativas como la pesca. Pese a no estar habilitado para el paso peatonal, la ubicación es frecuentada con cierta normalidad, lo que resalta la peligrosidad de este tipo de accesos improvisados.
Impacto del tren. La onda expansiva y su desenlace.
Testigos presenciales aseguraron a las autoridades que, poco antes del accidente, la mujer caminaba junto a la vía. La cercanía del tren Intercity, que cubría la ruta de València a Cartagena, habría provocado una onda expansiva que la desplazó, golpeándola fatalmente contra una piedra. Este relato ha sido clave para reconstruir los momentos previos al desenlace.
El tren involucrado, que partió de Valencia a las 15.05 horas, quedó detenido en la estación de San Gabriel durante más de una hora tras el accidente. Desde las 18.07 hasta las 19.19, la circulación ferroviaria estuvo interrumpida, causando retrasos en la línea y afectando tanto al Intercity como a cuatro trenes Cercanías que operan entre Alicante y Murcia.
Investigaciones y seguridad.
Las hipótesis policiales indican que la mujer habría intentado cruzar las vías por un lugar indebido, conducta que sigue siendo una de las principales causas de accidentes en zonas ferroviarias. “Es imprescindible reforzar las medidas de seguridad y concienciar a la población sobre los riesgos de transitar por accesos no autorizados”, señaló un portavoz de Renfe.
Además de lamentar la pérdida, el accidente dejó en evidencia el impacto logístico en el transporte ferroviario, con retrasos de hasta 50 minutos en los trenes afectados. La tragedia recuerda la importancia de evitar conductas imprudentes en entornos de alta peligrosidad como las vías del tren, especialmente en áreas frecuentadas por peatones sin infraestructura adecuada.