Broncano vs. Motos: choque en el access prime time.
La batalla por el control del access prime time ha alcanzado un nuevo nivel de intensidad. Juanma López Iturriaga, exjugador de baloncesto y presentador, se ha sumado al debate generado por David Broncano en La Revuelta. El jueves pasado, Broncano denunciaba en directo una presunta maniobra de El Hormiguero, liderado por Pablo Motos, para bloquear la participación de invitados en su programa antes de pasar por el de Antena 3. El caso concreto involucró al piloto Jorge Martín, quien a última hora no pudo asistir al espacio de La 1.

El conflicto dejó a La Revuelta sin invitado estrella en plena emisión. Según explicó Broncano desde el Teatro Príncipe Gran Vía de Madrid, el equipo del piloto Jorge Martín avisó con apenas media hora de antelación que no podría asistir al programa. “Iba a venir, de hecho está aquí abajo, Jorge Martín, campeón de MotoGP […] pero nos han dicho que en El Hormiguero se han enterado que venía hoy aquí”, relató Broncano. En su lugar, el programa improvisó con imágenes de animales para llenar el espacio vacío, finalizando antes de lo habitual.
El presentador destacó que este tipo de situaciones no son nuevas. “Tienen sus formas de presionar con estas cosas”, aseguró Broncano, añadiendo que las tensiones con El Hormiguero ya existían en los tiempos de La Resistencia, aunque entonces la competencia era menos directa. Estas declaraciones subrayan cómo la rivalidad por los invitados se ha convertido en una guerra abierta entre programas de la misma franja horaria.
El Hormiguero responde: logística o estrategia.
Tras la emisión de La Revuelta, El Hormiguero no tardó en desmentir las acusaciones mediante un comunicado oficial. En el texto, el equipo de Pablo Motos negó cualquier presión directa hacia el piloto o su representante. Según el comunicado, todo se debió a un error logístico: “Dos semanas antes de la final, habíamos acordado contar en exclusiva con Jorge Martín en nuestro programa. Hoy uno de sus representantes ha cometido un error al cambiar la visita que tenían programada con otro piloto».
Además, señalaron que la confusión se resolvió con la intervención de Dorna, la empresa organizadora del Mundial de Motociclismo. Aunque intentaron minimizar la situación, el incidente ya había puesto en evidencia las tensiones que existen detrás de las cámaras en los principales programas de entretenimiento.
Le sentencia de Iturriaga.
Iturriaga no se mordió la lengua al comentar la polémica y lanzó una dura crítica a Motos desde su cuenta en X. “Es cuanto menos curioso que el programa que maniobra de esta forma con invitados propios y ajenos desde hace años es el mismo donde se repite una y otra vez en su tertulia de analistas cualificados que vivimos en una dictadura donde no se puede decir nada. Con un par”, escribió, encendiendo aún más el debate. La denuncia pública de Broncano y las declaraciones de Iturriaga han puesto en el foco las estrategias de El Hormiguero para proteger su exclusividad.
Es cuanto menos curioso que el programa que maniobra de esta forma con invitados propios y ajenos desde hace años es el mismo donde se repite una y otra vez en su tertulia de analistas cualificados que vivimos en una dictadura donde no se puede decir nada.Con un par #LaRevuelta
— Juanma Iturriaga (@Palomero14) November 22, 2024
Una rivalidad que promete nuevos capítulos.
El conflicto entre La Revuelta y El Hormiguero parece lejos de acabar. Mientras Broncano expone públicamente lo que considera prácticas abusivas, Pablo Motos y su equipo optan por desviar la atención hacia errores de terceros. Sin embargo, este episodio ha abierto un debate más amplio sobre las dinámicas de poder en la televisión actual y cómo estas afectan a la creatividad y la diversidad de contenidos.
La lucha por la audiencia, especialmente en un momento en el que la televisión convencional enfrenta una competencia feroz de las plataformas digitales, demuestra que no hay terreno neutral. Lo que queda claro es que las estrategias detrás del access prime time son tan intensas como las que vemos delante de las cámaras.