Piden que un restaurante estrella Michelin, la pierda, tras salir a la luz una de sus vergonzosas ofertas de empleo

La polémica de un puesto en un restaurante con estrella Michelin

La popular cuenta de redes sociales Soy Camarero ha generado revuelo al compartir una conversación entre una persona interesada en un trabajo en un restaurante con estrella Michelin y el representante de la empresa encargado de contratar personal. La conversación revelada describe las condiciones del empleo y ha llamado la atención de muchos usuarios, reavivando el debate sobre las condiciones laborales en la hostelería de alto nivel.

Según se expone en el intercambio, la posición ofrecida es para trabajar en la sala del restaurante, con una incorporación prevista después de las vacaciones. Se menciona un sueldo neto de 1,400 euros para una jornada completa, que, en principio, debería equivaler a las 40 horas semanales estándar. Sin embargo, el verdadero conflicto surge al detallar los horarios.

Jornadas largas y horarios variables según las reservas

Cuando el candidato pregunta sobre el horario exacto, recibe una respuesta imprecisa y condicionada a la dinámica de las reservas. Se le informa que el turno comenzaría a las 10:30 de la mañana y se extendería hasta el final del servicio, con una pausa antes de volver a iniciar a las 19:00. Nuevamente, el trabajo se prolongaría hasta que el servicio termine. Además, se añade que si no hay reservas suficientes y hay dos o más empleados, se irán rotando para finalizar antes.

Al calcular los tiempos, el postulante se da cuenta de que este esquema significa trabajar aproximadamente 12 horas diarias, lo que llevaría a un total de 60 horas a la semana. Ante esta información, la persona interesada pregunta sobre la posibilidad de remunerar horas extras y sobre las propinas, pero, según el contenido compartido por Soy Camarero, estas preguntas no recibieron respuesta alguna.

Comentarios de otros trabajadores de la hostelería

La publicación no tardó en generar comentarios y testimonios de otros usuarios que compartieron sus experiencias en la hostelería. Una usuaria relató su paso por un restaurante que acababa de recibir su primera estrella Michelin en 2014. Según ella, firmó un contrato para un puesto de ayudante de limpieza, pero sus funciones iban más allá, incluyendo la limpieza de la cocina y el trabajo en la «mise en place» o preparación de alimentos. Aunque el contrato indicaba 30 horas semanales, en la práctica trabajaba alrededor de 50, todo por un salario mensual de apenas 600 euros y en jornadas partidas, con un día y medio de descanso.

Estas experiencias compartidas han dado lugar a un debate en redes sociales, donde cada vez más trabajadores de la hostelería señalan las largas jornadas, la falta de claridad en los contratos y la ausencia de compensaciones adecuadas como problemas frecuentes del sector.

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