«Si no rompo ese cristal…». Daniel, el profe que rescató a niños en Paiporta y que hace llorar a España

Un héroe en medio de la tragedia: el rescate de Paiporta que conmueve a Valencia

La reciente DANA que azotó la comarca de la Huerta Sur en Valencia dejó a su paso no solo paisajes devastados, sino también historias de valentía y supervivencia que han marcado a la comunidad. Entre esas historias destaca la de Daniel Burguet, un profesor de inglés de Paiporta, quien salvó a un grupo de niños de lo que parecía un destino inevitable. Burguet, sin pensarlo dos veces, arriesgó su vida cuando el agua comenzó a inundar su academia de idiomas, improvisando un rescate que quedará en la memoria de todos.

La inundación, que avanzó a una velocidad aterradora, atrapó a Burguet junto a varios niños y colegas dentro de su centro de estudios. La situación escaló en segundos, y el pánico fue palpable cuando el agua alcanzó medio metro de altura. “Estábamos en clase, y en cuestión de minutos ya había medio metro de agua. Los padres no habían llegado a recoger a todos, así que estábamos con varios niños pequeños. Los mayores tendrían unos 11 años, y los más pequeños apenas cuatro o cinco”, relató Burguet en una entrevista para el Telediario de TVE.

La angustia en cada segundo y la reacción de un profesor decidido

La situación empeoró rápidamente. Según explica Burguet, la cantidad de agua aumentaba sin tregua. “Nunca piensas que el agua seguirá subiendo así; es una escena que solo ves en las películas”, comenta. Cuando el nivel del agua sobrepasó cualquier expectativa, Burguet tomó una decisión crucial: improvisó una estructura de mesas para que los niños pudieran subirse y mantenerse a salvo mientras él buscaba una salida. Pero la presión del agua fue tan fuerte que llegó a romper el escaparate de la academia, y en ese momento, Burguet comprendió la gravedad de lo que enfrentaban.

La escena que siguió fue de pura adrenalina. Sin tiempo para vacilaciones, el profesor aprovechó el impulso del agua para abrir la puerta y evaluar las posibilidades. “Salí para ver dónde podía dejar a los niños, algo que pudiera servirnos como refugio”, recuerda Burguet. En el patio exterior de la academia vio una mesa flotando, y la usó como herramienta improvisada para romper el cristal de un patio acristalado cercano. Formaron una cadena humana con los niños, un método que permitió que cada uno de ellos pudiera salir a salvo, aunque el agua seguía ascendiendo a una velocidad aterradora.

Un acto de heroísmo capturado en video: el profesor se convierte en viral

El momento en que Burguet rompió el cristal fue grabado por una vecina de un edificio cercano, y las imágenes no tardaron en viralizarse, generando una ola de apoyo y reconocimiento para este profesor que puso la seguridad de los demás por encima de la suya. “Todo ocurrió en cuestión de minutos; pasamos del susto a la acción casi sin tiempo para pensar. En el video no se aprecia, pero mientras rompía el cristal, pasaban coches y contenedores flotando… era una escena surrealista”, relata.

El rescate se realizó en un lapso de apenas cuatro minutos, tiempo en el cual el nivel del agua pasó de un metro hasta casi alcanzar el techo de la academia. La velocidad de los acontecimientos fue tal que no había margen para dudas. En medio de ese caos, Burguet mantuvo la calma, recordando que en su mente solo había una misión: sacar a los niños de allí con vida. «No había espacio para pensar en otra cosa; en mi cabeza solo estaba sobrevivir y salvar a todos. Si no hubiera podido romper el cristal, no estaría aquí contando esta historia», afirma.

Asimilando el horror: las secuelas emocionales de una experiencia límite

En las declaraciones finales, Burguet confiesa que aún se encuentra en proceso de asimilar lo vivido. “Es como un infierno, una película de la que aún no entiendo cómo salimos con vida”, confiesa. Sus palabras reflejan la profunda huella que esta experiencia ha dejado en él y en quienes estuvieron presentes. Mientras la comunidad intenta recuperarse de los daños materiales y emocionales provocados por la DANA, el profesor se ha convertido en un símbolo de resiliencia para Paiporta y para todos aquellos que han seguido su historia.

A pesar del shock y el agotamiento emocional, Burguet afirma que no sabe cómo seguirá adelante tras lo ocurrido. La catástrofe ha marcado su vida, y aunque todavía no se atreve a hacer planes o predicciones sobre el futuro, algo es claro: su heroísmo ha dejado una lección invaluable de solidaridad y valentía en medio de la tragedia.

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