Con ese trabajo a dónde vas…. Una soltera de ‘First Dates’ cambia de opinión sobre su cita cuando se entera de algo

‘First Dates’ no deja de sorprender.

El programa de citas ‘First Dates’ se ha convertido en un fenómeno televisivo que sigue sorprendiendo a los espectadores semana tras semana. A pesar de llevar varios años en antena, el formato sigue encontrando pretendientes que generan interés y que dan mucho que hablar, lo que se traduce en una audiencia fiel y un gran seguimiento en las redes sociales para Cuatro, la cadena que lo emite.

Uno de los secretos del éxito de ‘First Dates’ radica en que el programa, presentado por Carlos Sobera, enseña a ligar en la era moderna y fomenta valores como la tolerancia y la visibilidad de las minorías. Además, en ocasiones, el show ofrece consejos y estrategias para triunfar en una cita, lo que lo convierte en un referente para aquellos que buscan el amor.

Un chico con un trabajo muy especial y una gaditana, una cita sin química en ‘First Dates’.

El programa de Cuatro ‘First Dates’ sigue dando la oportunidad a muchos solteros de encontrar el amor, o al menos intentarlo. Sin embargo, no siempre hay suerte y a veces las citas terminan en fracaso. Eso fue lo que le pasó a Leyre y a Billy, dos jóvenes que no conectaron en absoluto.

Leyre es una chica de Cádiz que quiere una relación seria y estable con un chico que tenga buen porte. Billy es un funerario y futbolista que ha pasado por las canteras del Ceuta, Melilla y del Córdoba, pero que nunca ha tenido una novia. Carlos Sobera les presentó en el restaurante de ‘First Dates’, pero desde el primer momento se notó que no había feeling entre ellos.

Leyre rechaza a Billy por su físico y su trabajo.

Billy se mostró interesado por Leyre y dijo que era su tipo de chica, pero Leyre no sintió lo mismo y confesó que no le gustaba físicamente. Aun así, decidieron darse una oportunidad y conocerse mejor durante la cena. Hablaron de sus gustos, sus aficiones y sus planes de futuro, pero no hubo chispa ni complicidad.

Lo cierto es que ambos solteros se mintieron por educación y se dijeron que eran muy guapos… pero a ella él no le gustaba: “no le voy a decir que no me gusta en la cara”, llegó a decir. Él sí consideró que ella era muy guapa, y le dijo que pensaba que iba a ir a Marbella a verle. Y es que, ante las mentiras, él estaba convencido de que tendrían una segunda cita.

Sin embargo, cuando llegó el momento de la decisión final, ella dijo que le preocupaba la distancia, pero él no terminó de creérselo: “creo que hay algo más”, esperó. Ella se justificó diciendo que era muy selectiva y que tenía dudas, pero finalmente se sinceró… ¡y de qué forma! “No me atrae físicamente, no hemos conectado, tiene una edad diferente a la mía y aparte, la distancia”.

Él se quedó boquiabierto y dijo que tampoco quería tener una segunda cita porque había cambiado muchas veces de opinión. Llegó a decir que “no te gusto porque trabajo con los difuntos”. Algo que ella reconoció. Finalmente, Billy se despidió de ella con un «para gustos, colores».

Salir de la versión móvil