Giro radical en el caso de Jenni Hermoso tras salir a la luz unos comprometidos WhatsApp

Los whatsapps que revelan las presiones de la RFEF a Jenni Hermoso

La selección española femenina de fútbol se proclamó campeona del mundo el pasado agosto, pero su celebración se vio empañada por el ‘caso Rubiales’. Se trata de una investigación judicial que trata de esclarecer si el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, agredió a una jugadora tras sorprenderla besándose con otra compañera en un hotel de Sídney.

El caso ha salido a la luz pública gracias a las filtraciones de los testimonios y las pruebas aportadas por las partes implicadas. Entre ellas, destacan los whatsapps entre Jenni Hermoso, una de las jugadoras estrella del equipo, y Rubén Rivera, director de marketing de la RFEF. Estos mensajes muestran las supuestas coacciones y presiones que sufrió la futbolista por parte de algunos miembros de la Federación.

Un viaje a Ibiza bajo sospecha

Los hechos se remontan al viaje que realizaron las jugadoras de la selección a la isla de Ibiza para disfrutar de unas vacaciones entre el 22 y el 24 de agosto. Allí se alojaron en un hotel de lujo y participaron en varias actividades organizadas por la RFEF.

Según el diario ‘Marca’, que ha tenido acceso a las conversaciones, Jenni Hermoso viajó junto a su amiga Ana Ecube, que no forma parte del equipo nacional. La jugadora le pidió a Rivera si podía llevarla al viaje y él accedió. “¡Haz magia, va! Es muy amiga mía”, le escribió Hermoso.

Sin embargo, lo que parecía un gesto amable se convirtió en una fuente de problemas. Rivera empezó a insistir a Ecube para que se reuniera con él en privado durante el viaje. “Ruben. ¿Le puedes decir a tu mujer que no tengo bikini? Que me ha preguntado y le he dicho que sí tenía”, le envió Hermoso el martes 22 de agosto a las 19.56 horas.

Las declaraciones ante el juez

Tanto Jenni Hermoso como Rubén Rivera han declarado ante el juez que instruye el caso en la Audiencia Nacional. La jugadora afirmó que se sintió presionada desde el episodio del beso en Sídney hasta el viaje a Ibiza. “Le digo que no, que me dejen disfrutar de ese momento. Que desde que salí de Sídney hasta Ibiza ni ahí estuve tranquila. Me sentí presionada. Después ya viene el acoso a mi amiga. Estuvo como cuatro o cinco horas, yo me preguntaba cómo era posible. Con Rubén insistiendo a mi amiga que fuera un minuto”, relató.

Por su parte, Rivera negó haber ejercido ninguna presión sobre Hermoso o su amiga y dijo que sus mensajes eran estrictamente profesionales. Aportó las conversaciones como prueba para intentar demostrar su inocencia.

Además de Rivera, otro miembro de la RFEF señalado por este caso es Albert Luque, director deportivo, que declarará el próximo lunes. Luque también habría intentado influir en Hermoso para que no denunciara los hechos ocurridos en Sídney.

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