Tener un doble, aparecer en el bus vestido exactamente igual que otra persona o que aparques al lado de un coche idéntico al tuyo son coincidencias que como mínimo hay que inmortalizar para luego enseñárselas a tus amigos. Y es que a veces el universo se alinea para que estas cosas ocurran. Sin duda sorprender y a veces hasta asusta.
Aquí tenéis una recopilación de estas maravillosas coincidencias que parecen fallos de matrix.
1. “Me costó encontrar la camiseta en la habitación de mi hotel”
