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La audiencia de Pasapalabra «cansada» por lo que ocurre en el programa: «Deberíais poner un límite a estas cosas»

El público de Pasapalabra arremete contra el programa.

Pasapalabra sigue manteniendo su lugar en la pequeña pantalla gracias a su fuerte popularidad. Los cambios de cadena y presentador se limitaron a poner a prueba la fidelidad de su público, que demostró que lo que más interesaba era el producto. Actualmente, es uno de los programas más vistos de Antena 3.

Su paso por Telecinco acabó por una sentencia del Tribunal Supremo que obligó a Mediaset a dejar de emitirlo. Atresmedia vio clara la oportunidad y lo compró, poniendo a Roberto Leal en el puesto de Christian Gálvez. Leal se había convertido en el presentador de moda de la televisión tras su paso por Operación Triunfo.

La apuesta sigue dado frutos para la cadena. Junto a Leal, Orestes Barbero y Rafa Castaño, los concursantes actuales, han sido muy bien recibidos por el público, que todas las tardes acude a su cita televisiva para ser testigos del amistoso enfrentamiento.

«Tengo que tragar por todas partes».

Pasapalabra aprovechó la primera quincena de agosto para irse de vacaciones y coger fuerzas. Los últimos programas después del descanso parece que se le han hecho cuesta arriba a Orestes Barbero, que pasa por una pequeña mala racha en su paso por la silla azul. Los buenos resultados de Rafa se han juntado a los errores encadenados de Orestes que, después de salvarse de nuevo, afirmó sentirse «como una seda».

Sin embargo, la rapidez en sus respuestas han sido muy criticadas tanto por el presentador como por el público, que no ha dudado en echarle la bronca: «Tengo que tragar por todas partes», admitió el concursante, que estuvo de acuerdo en que necesita un cambio de mentalidad para no responder tan veloz.

«Si pierdo que sea porque de verdad pierdo y no tengo más, no por errores tontos pudiendo empatar», dijo el concursante. Ahora, la emoción del programa consiste en comprobar si Oretes se llevará finalmente el bote después de tantos programas luchando por él o si, por el contrario, será su gran rival Rafa el que lo consiga.

«Deberíais poner un límite a estas cosas».

El duelo no puede ser emocionante y en cualquier momento puede salir el bote. Sin embargo, algunos espectadores ya han mostrado hartazgo por el duelo. «Personalmente estoy bastante cansada de este juego de ambos pasando palabra segundo a segundo sin mover ficha, y así durante 10 minutos hasta que los agotan. También de que pregunten 30 veces el tiempo que les queda y explicarnos si tiene una mente que podría ser. Que aburrimiento. Propongo al programa que pongáis un límite a estas cosas. De verdad que aburrís a la audiencia y pierde la emoción del juego y la competencia entre los dos. Esto es «juego a la carta»», manifestó.

A pesar de las críticas, no es un secreto que la cadena ha sabido hacerse con un programa televisivo que toca la tecla adecuada de la audiencia para engancharles. Este tipo de concursos permiten jugar a cualquiera desde su casa, y eso es un gran aliciente. Mientras los espectadores intentan resolver el rosco, disfrutan del ingenio de los concursantes de plató.