web analytics

«Es doloroso»: Vega se sincera y desvela por qué pasaba temporadas alejada del público

Vega se ha sincerado con el público.

Mercedes Mígel Carpio, conocida artísticamente como Vega, nació en Córdoba en 1979. Es una cantautora y compositora española nominada al Grammy Latino en dos ocasiones. Pero es especialmente conocida en nuestro país porque se dio a conocer al gran público en la segunda edición de Operación Triunfo.

Desde entonces, consiguió forjar una carrera en solitario sólida, en la que se ha consolidado componiendo para otros. De ahí que haya escrito para artistas de la talla de David Bisbal, otro conocido exalumno de la academia de Operación Triunfo.

Ahora, está feliz porque acaba de lanzar al mercado en preventa su nuevo trabajo discográfico: «Mirlo Blanco». Dicho lanzamiento, además, le ha servido para sincerarse con el público y confesar que sufre un problema de salud.

El pasado día 19 de noviembre la cordobesa anunció que salía en preventa su nuevo disco. Y también reveló que la canción que había elegido para promocionarlo se llamaba «Bipolar». Un single que manifestó que “es muy especial para mí”, y que “espero que os mueva y genere esa empatía tan necesaria sobre la temática que aborda, que es más amplia y va más allá de su título”.

De hecho, reveló más tarde que ella misma sufre este trastorno. La cantante optó por explicar en el blog de su página web el porqué era tan importante para ella esta composición. Lo hizo escribiendo una publicación que nos llevó a descubrir en su primera frase la razón de dicha afirmación.

Comenzó diciendo: “Soy bipolar. Real, que no regia. No de ese bipolar que, a veces, hemos arrojado contra alguien como un insulto de conveniencia”. “Toda mi vida ha estado llena de días confusos. Mañanas de llorar a mares sin razón aparente y reír a horcajadas por la misma sinrazón. Pero la mayor parte del tiempo me he sentido abrumada en estos ejercicios de autocrítica”, explicó.

“De observarse desde fuera levitando en un intento fallido y vacuo de entenderme y entender a quienes me disfrutan y me sufren. Y me he sentido tan abrumada por no llegar a entenderme a mí misma censurándome, me he autoaplaudido la grandilocuencia estúpida con las mismas ganas que me he autodespellejado por no soportarme a mí misma, que esos extremos me llevaron a un paquete turístico de terapias”, contó Vega.

Añadió: “Sí, como lo del turismo de ponerse pelo, pero de ponerse ‘peros’ a todo, de diván en diván. Y en esto no hay hotel lo suficientemente bueno. Hay el tuyo, el que es exactamente para ti y dar con él es sumamente arduo».

“Depende de lo que te digan, quién lo diga, cómo te lo digan y el momento en el que te lo dicen. Ese turismo psiquiátrico y neurológico acabó por ayudarme a alumbrar ciertos matices de mi persona que explican perfectamente cómo soy. Eso no quita para que siga siendo impredecible”, matizó la cordobesa.

Vega desvela más detalles de su diagnóstico.

Además de esto, Vega no tuvo ningún reparo en confesar cuál es el diagnóstico que se le ha dado. Así, contó: “Persona PAS (altamente sensible), coeficiente intelectual superdotado (y desaprovechado, esto lo añado yo), bipolar y migraña hemipléjica crónica. Su cóctel molotov, gracias”.

La cordobesa reveló que sufrió mucho al conocer todo esto, porque “ser bipolar no es ninguna estupidez que se pueda lanzar al aire como un insulto más. Es doloroso y difícil de gestionar para quienes lo padecemos y para quienes nos rodean”.

“Pero en mi experiencia personal tampoco quiero que se estigmatice. Quiero darle visibilidad a una dolencia que, si bien es de por sí un sin vivir para muchos, también es una dolencia que aflora reiteradamente en una parte muy bella para mí de las personas. Ser extremadamente sensible, empático, al punto de somatizar la alegría y el dolor ajeno me parece que aporta cosas buenas”, explicó.

Además, afirmó: “Hay que aprender a lidiar con la crudeza y la belleza de vivir bajo su yugo. Asumirlo. Aceptarlo. Querer levantarte y aprender de los tropiezos. Y si es con ayuda profesional, mejor”. Y concluyó: “A veces, uno mismo es el peor enemigo que jamás tendremos. Pero esta vez no. Yo no, no”.

Palabras estas últimas que, de hecho, forman parte de la letra su canción, con la que espera ayudar a muchas personas que están pasando por lo mismo. “Esta es mi manera de volar hacia una vida más saludable y feliz. La música siempre es terapéutica, hacerla y escucharla”, contó.