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El dibujo de Macarena en el que explica qué hizo con su hijo desaparecido: «Aquí está su cadáver»

La policía continúa buscando a David.

La situación de Antonio David, el menor desaparecido en Morón de la Frontera, Sevilla, se ha complicado más y más conforme ha pasado el tiempo. Tras saberse que el chico era totalmente dependiente, las horas no corrían a su favor.

El padre del menor, con 15 años y una discapacidad severa, estaba inicialmente convencido de que está vivo. A pesar del relato de la madre, Macarena Díaz, que confesó haberlo descuartizado y tirado a un contenedor de basura, junto a su silla de ruedas, en Madrid. La familia consideró que era una historia inconexa y la policía no tenía indicios del crimen.

Joaquín Amills, presidente de SOS Desparecidos, lo explicó: “Es un menor totalmente dependiente, extremadamente vulnerable… Por supuesto, las horas no corren a favor». Amills también se ha refirió a la situación de la madre del menor, con una enfermedad mental.

“Parece que estaba en tratamiento y no lo estaba siguiendo y emprende un viaje pero no sabemos dónde quería ir», dijo. La madre se llevó al menor de su pueblo, Morón de la Frontera, sin avisar a nadie. Tras ser localizada por los agentes de la policía en un control rutinario de Segovia, fue internada en un centro médico.

Cuando los agentes la interceptaron, ella confesó que había matado a su hijo. La última pista que había sobre Antonio David lo sitúa el domingo en un hotel de Talavera junto a su madre.

La madre del chico desaparecido en Morón de la Frontera recibe el alta y está en libertad provisional

Tras un mes detenida y recluida en el psiquiátrico del hospital de Segovia por la desaparición de su hijo, la madre fue puesta en libertad con cargos. Así lo decidió la juez que instruye el caso, tras ser trasladada a Morón de la Frontera (Sevilla), para tomarle de nuevo declaración. Entre otras medidas cautelares decretaron la presentación regular en el juzgado, ya qie sigue en calidad de investigada.

En dibujo a lápiz, inseguro, con trazo casi infantil, Macarena Díaz reconstruyó en un papel sus recuerdos del lugar donde abandonó el cuerpo de su hijo hace dos meses. El dibujo realizado por la mujer mientras estaba ingresada en la unidad psiquiátrica del hospital de Segovia muestra una carretera y un giro a la derecha.

La mujer anota allí la palabra «duque». A la izquierda de la carretera, la madre del niño desaparecido dibuja un hotel, y a su lado un edificio. Frente a él, describe un descampado y dibuja el contenedor de basura, de color gris, donde según aseguró tiró el cuerpo de su hijo. En su ilustración, la mujer escribe allí el nombre del crío, «David».

En la zona superior, la mujer añade una caravana y escribe «reposabrazos», para indicar el lugar en el que dejó una parte de la silla de ruedas de su hijo. Macarena indica: «Salgo de este pueblo, continúo una hora más o menos. Entro en otro pueblo y dejo el carro», aludiendo a la silla de ruedas de su hijo, que tampoco ha aparecido.

Agotada y medicada, la mujer escribe junto a su dibujo: «Termino a las 17.40. Creo que esta es mi información más completa durante el día de hoy». Los investigadores siguen buscando el cuerpo de David Barroso en los vertederos de Valdemingómez y Pinto, donde van a parar los residuos generados en las zonas de Madrid en las que la mujer pudo abandonar el cadáver de su hijo.

En su declaración ante la policía, Macarena explicó: «Yo no quise dejar a mi hijo en el contenedor, pero no sabía qué hacer». La mujer asegura que el 12 de septiembre salió con su hijo ya fallecido de su casa en Morón de la Frontera, Sevilla. Tras un errático viaje, con parada en un hotel de Talavera de la Reina, Macarena recordó que había pasado por Arroyomolinos, Navalcarnero y Alcorcón, todavía con su hijo dentro del coche.

Si sus recuerdos son ciertos, habría dejado el cadáver de David en un contenedor gris de basura entre Alcorcón y la entrada de Madrid. El dibujo que realizó desde su habitación en la unidad de psiquiatría podría dar más pistas sobre dónde dejó el cuerpo de su hijo. Tras tirar el cadáver, la mujer solo recuerda que «pasé unos túneles» y llegó a la gasolinera de Carabias, Segovia, donde «sentí el deseo de contar lo que había pasado».

Lo hizo a una empleada de la gasolinera, que dio aviso a emergencias. Los investigadores han rastreado las cámaras de seguridad de autopistas y carreteras de circunvalación, determinando que la madre se pudo deshacer del niño entre las 00:35 horas que salió de Talavera de la Reina y las 2:15 de la madrugada. A esa hora, las cámaras la registran conduciendo hacia Madrid a la altura de la Casa de Campo y posteriormente por la M-30.

El tramo de especial interés ocurre en la zona de la A-5 a la entrada de Madrid, por la avenida de Portugal. La mujer tarda 16 minutos en un tramo que no debería llevarle más de cinco.