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«Estaba celosa» Giro radical en el juicio por el crimen de Laura Lielmo, Bernardo Montoya culpa a una expareja suya del asesinato

El juicio contra Bernardo Montoya con jurado popular se celebrará a partir de hoy en la Audiencia Provincial de Huelva. El hombre acusado de agresión sexual y el asesinato de Laura Lielmo se enfrenta a la petición del fiscal de prisión permanente revisable por uno de los delitos y 32 años de cárcel por el resto. La muerte de la profesora zamorana de 26 años conmocionó a España en 2018.

Según el Ministerio Fiscal, Montoya, que tiene un amplió historial delictivo al haber sido condenado por delito de allanamiento de morada, un delito de obstrucción a la justicia y un delito de asesinato entre otros, abordó a la joven cuando regresaba a su casa tras hacer la compra en una tienda cercana.

Según el auto, «para evitar que se conociera tanto la comisión del delito que acababa de cometer como que él era el autor, con ánimo de acabar con la vida de Laura, pero no sin antes someterla a padecimientos innecesarios y un sufrimiento más intenso que el necesario para causarle la muerte, le propinó más golpes», y finalmente, le asestó «un fuerte golpe en la cabeza con un objeto contundente», provocando la muerte de la joven.

Aunque Bernardo Montoya reconoció el asesinato a los pocos días de ser detenido en incluso pidió perdón a la familia de la víctima delante de las cámaras, posteriormente cambió su versión, que es la que ha ratificado este lunes ante el jurado popular. En esta nueva versión asegura que es inocente y culpa del crimen a una expareja suya.

Según este nuevo testimonio esta mujer actuó movida por los celos y que él se culpó «por amor y porque no estaba en condiciones muy idóneas». Es esta versión es la que habría mantenido hoy en el juicio, donde ha vuelto a acusar a su expareja, una mujer que, aunque constó como investigada en la causa, actualmente estaría libre de sospecha. En la primer sesión del juicio, que se celebra a puerta cerrada, además de Montoya, también han declarado cuatro testigos más.

La acusación particular que ejerce la familia de la víctima y la acusación popular en nombre de la Junta de Andalucía también han pedido prisión permanente revisable.