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El divertido cartel de un sevillano en Halloween que se ha convertido en un fenómeno viral

«¿Truco o trato?».

El pasado 31 de octubre fue la noche de Halloween. Muchas personas se reunieron para celebrar las horas más terroríficas del año en fiestas que muchos consideran una tradición americana. Ciertamente, es en Estados Unidos donde más se celebra Halloween.

Allí, especialmente en los suburbios, se decoran la mayoría de las casas con calabazas, telas de araña y demás objetos relacionados. Aquí, la fecha coincide con otras celebraciones tradicionales.

Por ejemplo, en Cataluña en esa misma fecha se celebra La Castanyada. En las familias catalanas no pueden faltar los panellets ni, por supuesto, las castañas. Además, el día 1 de noviembre, que es el Día de Todos los Santos, muchas personas visitan los cementerios para recordar a sus fallecidos más queridos. Otra de las celebraciones más conocidas de estas fecha se da en México: el llamado Día de Muertos, durante el que se veneran a todos los que por desgracia ya no se encuentran con nosotros.

Está claro que son los niños los miembros de la familia que más disfrutan de Halloween. Es habitual que se disfracen en los colegios, y además se reúnan con vecinos o amigos para ir casa por casa entonando el inevitable «¿truco o trato?». Sin embargo, lo cierto es que no a todo el mundo le divierte la noche de Halloween.

Algunas personas son reacias a celebrar tradiciones que vienen de fuera y se niegan a participar en esta. Es el caso de un vecino andaluz que lo manifestó con un demoledor cartel pegado justo en su puerta. Cartel que, en cuestión de horas, se convirtió en todo un fenómeno viral a través de WhatsApp.

Muchos niños que se juntaron para pedir chocolates por el edificio se encontraron una puerta en la que había un cartel que comenzaba así: «En esta casa no hay truco ni trato». Peor aún es el final: «Hay papas aliñadas y mosto. Esto es Lebrija, no Wisconsin. Lo siento».

La imagen comenzó a hacerse viral en WhatsApp.

Claramente, estos niños se fueron de vacío cuando pasaron por esta casa. Aunque quizás se llenaron los bolsillos con productos locales ofrecidos por el vecino. Lo que está claro es que la gente pasó un buen rato leyendo y compartiendo el cartel a través de WhatsApp.

Y a ti, ¿qué te ha parecido?