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De campeona del mundo a vigilante de seguridad en el tren: la nueva vida de una conocida deportista española

Problemas que te obligan a cambiar de vida.

Para muchos, pensar en cambiar de trabajo es una locura hoy por hoy. Al menos, es lo que consideran muchas personas que se consideran privilegiadas por tener un puesto de trabajo en una época de incertidumbre económica.

No nos podemos engañar: el mercado laboral no está atravesando un buen momento. Las altas tasas de paro entre jóvenes y mayores, unico a reestructuraciones de plantillas que acaban con miles de puestos de un plumazo, dan como resultado una escasa oferta de puestos de empleo bien remunerados…

Acceder a un puesto de trabajo se ha puesto tan difícil que muchos profesionales cualificados no se plantean la idea de cambiar de empresa aunque no les satisfaga el sueldo que tienen actualmente, la política empresarial o el trabajo que desempeñan. Sin embargo, a veces es la vida la que te obliga a tomar esa decisión.

Marta Domínguez llegó a ser campeona del mundo.

La vida de Marta Domínguez ha dado un vuelco en los últimos años. Esta conocida atleta española ha pasado de ser campeona del mundo, a trabajar de vigilante de seguridad en la estación del AVE de Palencia.

Después de un breve paso por el mundo de la política, donde llegó a ser senadora del PP por Palencia, la sombra del dopaje acabó con todas sus aspiraciones. Precisamente ha acaba trabajando en su ciudad natal, una ciudad que reniega de ella como personaje público.

El 9 de diciembre de 2010, su vida cambio para siempre: Marta Domínguez fue detenida dentro del marco de la Operación Galgo, que perseguía el dopaje dentro del deporte español. Desde entonces, todos sus méritos y logros se esfumaron, además de todos sus reconocimientos en muchos rincones de España.

Después de opositar para ser policía nacional, la atleta trabaja ahora como vigilante de seguridad, tal y como ha informado Esdiario. Anteriormente, la atleta palentina había desaparecido de los medios de comunicación, y tampoco tiene redes sociales y parece que no quiere que nadie la encuentre.

Perdió su anterior trabajo por la pandemia.

En Palencia, su ciudad natal y donde trabaja actualmente, reniegan de ella desde que fue acusada de dopaje. «Luego se reconvirtió en un homenaje a los atletas y también se le ha retirado otros reconocimientos como el de Hija Predilecta de la ciudad», dicen desde el Ayuntamiento de Palencia.

Además, como para todas las personas, la pandemia del coronavirus también fue dura con ella. La atleta española trabajaba como monitoria en un gimnasio de Palencia. Sin embargo, el virus provocó su cierre y el consecuente despido de la excampeona de España.